Frigerio dictó la conciliación obligatoria y busca frenar el conflicto por los 300 despidos de Granja Tres Arroyos

Economia
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El Gobierno de Entre Ríos intervino en el conflicto laboral de Granja Tres Arroyos y dictó la conciliación obligatoria ante el anuncio de 300 despidos. La medida busca abrir una instancia de negociación entre la empresa, los trabajadores y el sector gremial, en un conflicto que vuelve a poner en debate la situación del empleo y la crisis que atraviesan distintos sectores productivos.

La resolución fue dictada por la Secretaría de Trabajo y Seguridad Social de Entre Ríos en el marco de la Ley 14.786, luego de una presentación realizada por el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación, STIA, de Concepción del Uruguay. El gremio denunció el despido de más de 250 trabajadores de la planta La China, aunque el conflicto fue conocido públicamente por una cifra cercana a los 300 telegramas enviados por la empresa.

La conciliación obligatoria tendrá una duración de 15 días hábiles y comenzó a regir desde las 14 horas del jueves 13 de agosto. La decisión ordena retrotraer la situación al momento previo a los despidos e intima a Granja Tres Arroyos a reincorporar inmediatamente a los trabajadores desvinculados desde las 00 horas del viernes 7 de agosto.

Durante la vigencia de la medida, la empresa deberá abstenerse de adoptar represalias contra los trabajadores y la organización sindical. A su vez, el sindicato y los empleados deberán dejar sin efecto las medidas de fuerza y retomar las tareas de manera normal mientras se desarrolla la instancia de negociación dispuesta por las autoridades provinciales. El incumplimiento de la conciliación puede derivar en sanciones previstas por la legislación laboral.

El conflicto se concentra en la planta La China, ubicada en Concepción del Uruguay, donde la crisis empresaria viene generando una profunda incertidumbre entre los trabajadores. La situación no comenzó con los últimos telegramas: la actividad se encontraba paralizada y existían reclamos por salarios adeudados, mientras cientos de familias quedaron afectadas por la falta de producción y la amenaza de perder sus puestos de trabajo.

La intervención del gobierno de Rogelio Frigerio busca ahora abrir un canal de diálogo para encontrar una salida al conflicto. La Secretaría de Trabajo fijó una audiencia entre representantes de la empresa y del sindicato para el 20 de agosto, en Paraná, y las partes deberán concurrir con representantes que cuenten con capacidad suficiente para adoptar decisiones.

La crisis de Granja Tres Arroyos tiene además un fuerte impacto social en Concepción del Uruguay y otras localidades vinculadas a la actividad de la compañía. De acuerdo con la información difundida durante el conflicto, el gobierno entrerriano implementó medidas de asistencia para trabajadores afectados, entre ellas módulos alimentarios, subsidios, beneficios vinculados con la energía eléctrica y gestiones para refinanciar deudas.

El caso también expone la dimensión económica de una de las principales empresas avícolas del país. Mientras la compañía atraviesa dificultades financieras y busca reordenar su situación, los despidos generaron una fuerte reacción sindical y obligaron al gobierno provincial a intervenir. La discusión ahora gira en torno a la continuidad de los puestos de trabajo y a las posibilidades de alcanzar un acuerdo que permita evitar una profundización de la crisis.

De esta manera, la conciliación obligatoria representa un freno temporal a los despidos, pero no resuelve de fondo el conflicto. Durante los próximos 15 días hábiles, Granja Tres Arroyos, el STIA y el Gobierno de Entre Ríos deberán avanzar en una negociación que será determinante para el futuro de cientos de trabajadores. La audiencia prevista para el 20 de agosto aparece como una instancia clave para conocer si la reincorporación ordenada por el Estado puede transformarse en una solución más duradera para una crisis que ya golpea fuertemente a las familias vinculadas con la actividad avícola.

Fuente: Infogremiales
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