Trabajadores de Atucha denunciaron despidos, persecución sindical y atraso salarial en el sector nuclear

Economia
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Trabajadores del Complejo Nuclear Atucha realizaron una masiva movilización para denunciar despidos, persecución sindical y el deterioro salarial que, según afirman, atraviesa el sector nuclear argentino. Las organizaciones gremiales también cuestionaron la paralización del proyecto CAREM, alertaron sobre un presunto proceso de vaciamiento de la actividad y rechazaron cualquier intento de privatización de áreas estratégicas vinculadas a la energía nuclear.

El conflicto se profundizó durante los últimos días con una protesta encabezada por la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) y otras organizaciones sindicales del sector nuclear en la localidad bonaerense de Lima, donde funciona el Complejo Nuclear Atucha. Los manifestantes denunciaron una combinación de despidos, pérdida del poder adquisitivo de los salarios y medidas que consideran orientadas a debilitar la actividad sindical dentro de las instalaciones.

Uno de los principales reclamos está relacionado con el despido del delegado sindical Mariano Saleh, técnico del área de Química y Procesos con 14 años de trayectoria en la empresa. Los trabajadores sostienen que su desvinculación constituye un caso de persecución sindical debido a su participación en asambleas y movilizaciones, mientras que el propio delegado afirmó que las acciones en su contra responden a sus críticas públicas sobre la política energética del Gobierno nacional.

Las organizaciones gremiales también denunciaron un fuerte atraso salarial. Según expresaron, los ingresos de los trabajadores quedaron muy por debajo de la inflación y no existen negociaciones paritarias que permitan recomponer el poder adquisitivo. Aseguran que el personal continúa desempeñando tareas en una actividad estratégica para el sistema energético nacional mientras enfrenta un marcado deterioro de sus condiciones económicas.

Otro de los ejes del conflicto es la paralización del proyecto CAREM-25, el reactor modular de diseño íntegramente argentino que presentaba un importante grado de avance. Los trabajadores consideran que la decisión de detener la obra representa un retroceso para el desarrollo científico y tecnológico del país, además de poner en riesgo años de inversión pública y la continuidad de equipos altamente especializados.

Los gremios sostienen además que existe un proceso de evaluación de activos y reorganización administrativa que podría derivar en una mayor participación privada dentro del sector nuclear. Esa situación alimenta los temores sobre una eventual privatización de áreas estratégicas de la actividad, posibilidad que rechazan por considerar que afectaría la soberanía energética y tecnológica de la Argentina.

Durante la movilización también se denunciaron supuestas restricciones a la actividad gremial dentro del complejo. Los representantes sindicales afirmaron que existe un clima de vigilancia permanente y controles destinados a limitar la organización de los trabajadores y la difusión pública de los problemas que atraviesa el sector. Estas acusaciones forman parte de los planteos que las organizaciones vienen realizando desde hace varios meses.

La protesta recibió el respaldo de trabajadores de Nucleoeléctrica Argentina, de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), del Sindicato Luz y Fuerza de Zárate, de asociaciones de profesionales nucleares y de otros gremios estatales. Las organizaciones coincidieron en reclamar la reincorporación del delegado despedido, la reapertura de las negociaciones salariales y la continuidad de los proyectos estratégicos del sector.

El conflicto en Atucha se suma a una serie de reclamos laborales registrados en distintas áreas del Estado y de la industria durante las últimas semanas. Mientras los trabajadores denuncian un proceso de ajuste, despidos y pérdida salarial, el Gobierno sostiene su política de reorganización del sector público y de revisión de proyectos considerados económicamente inviables. La evolución de las negociaciones será determinante para el futuro de una actividad considerada estratégica para el desarrollo energético y científico del país.

Fuente: InfoGremiales

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