El modelo de Milei profundizó el deterioro en la distribución del ingreso, según un informe

Milei
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La participación de los trabajadores en el ingreso nacional volvió a retroceder durante el primer trimestre de 2026, mientras que aumentó la porción de la riqueza que quedó en manos del capital. Así lo sostiene un informe basado en datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), que advierte sobre un empeoramiento de la distribución del ingreso durante la gestión del presidente Javier Milei. El análisis señala que la recuperación de algunos indicadores macroeconómicos no se tradujo en una mejora del poder adquisitivo ni en una distribución más equitativa de la riqueza.

El informe elaborado a partir de las cuentas nacionales del INDEC sostiene que la participación de la remuneración al trabajo en el Producto Interno Bruto (PIB) continuó disminuyendo durante el primer trimestre del año. En contraste, aumentó la proporción correspondiente al excedente de explotación, indicador que refleja las ganancias del capital. Según el análisis, esta evolución evidencia una transferencia de ingresos desde los salarios hacia otros sectores de la economía, profundizando una tendencia que comenzó con el cambio de rumbo económico impulsado por el Gobierno nacional.

Los datos muestran que, pese a la desaceleración de la inflación y a la estabilidad cambiaria destacadas por el Ejecutivo, los salarios no lograron recuperar el terreno perdido frente al fuerte ajuste registrado desde diciembre de 2023. La evolución del empleo, la pérdida del poder de compra y la caída del consumo interno continúan afectando especialmente a los hogares de ingresos medios y bajos, que destinan una mayor proporción de sus recursos a bienes esenciales.

De acuerdo con el estudio, la mejora observada en algunos indicadores macroeconómicos convive con una distribución cada vez más desigual del ingreso. Mientras determinados sectores vinculados a las finanzas, la energía y las actividades exportadoras registran una recuperación de su rentabilidad, amplios segmentos de trabajadores formales e informales enfrentan dificultades para recomponer sus ingresos frente al incremento acumulado del costo de vida.

El documento también advierte que la reducción de la participación salarial tiene efectos que trascienden el nivel de ingresos de los trabajadores. Una menor capacidad de consumo repercute directamente sobre la actividad comercial, la producción industrial y las pequeñas y medianas empresas, que dependen en gran medida del mercado interno para sostener sus niveles de ventas y empleo. En ese sentido, el informe plantea que la evolución de la demanda interna será determinante para evaluar la sostenibilidad del actual esquema económico.

Los especialistas señalan que la distribución funcional del ingreso constituye uno de los principales indicadores para medir cómo se reparte la riqueza generada por una economía entre el trabajo y el capital. Cuando la participación de los salarios disminuye de manera persistente, aumenta la concentración del ingreso y se amplían las brechas económicas, incluso en contextos donde el producto total muestra signos de recuperación.

Desde el Gobierno nacional sostienen que el ajuste implementado fue necesario para estabilizar la economía, reducir el déficit fiscal y controlar la inflación, y aseguran que una vez consolidada la estabilidad comenzará una recuperación más sostenida de los salarios reales. La administración de Javier Milei argumenta que las reformas estructurales buscan generar inversiones, aumentar la productividad y crear condiciones para un crecimiento de largo plazo.

Sin embargo, diversos economistas y centros de estudios consideran que la mejora de los indicadores macroeconómicos aún no se refleja en la situación cotidiana de gran parte de la población. Señalan que la recuperación económica resulta heterogénea y que los beneficios se concentran en determinados sectores, mientras persisten dificultades para recomponer el empleo, los salarios y el consumo interno.

El debate sobre la distribución del ingreso vuelve así a ocupar un lugar central en la discusión económica argentina. Mientras el Gobierno destaca los avances en materia fiscal, inflacionaria y financiera, distintos informes advierten que el desafío pendiente consiste en lograr que la recuperación alcance también a los trabajadores y a los sectores productivos más vinculados al mercado interno, permitiendo una mejora sostenida del poder adquisitivo y una distribución más equilibrada de la riqueza.

Fuente: Primereando las noticias

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