La selección de Ghana consiguió una victoria tan sufrida como valiosa en su debut en el Mundial 2026 al imponerse por 1 a 0 frente a Panamá gracias a un gol convertido en el quinto minuto del tiempo adicional por el juvenil Caleb Yirenkyi. Cuando todo parecía encaminado hacia un empate sin goles, el mediocampista de apenas 20 años apareció para darle los tres puntos a las “Estrellas Negras”, que ahora comparten el liderazgo del Grupo L junto a Inglaterra. La derrota dejó a Panamá nuevamente con las manos vacías en una Copa del Mundo y obligada a sumar en sus próximos compromisos para mantener sus aspiraciones de clasificación.
El encuentro, disputado en el Toronto Stadium de Canadá, fue uno de los más equilibrados de la primera jornada del Grupo L. Panamá salió decidido a sorprender desde el inicio y generó las primeras ocasiones claras de peligro, obligando al arquero Lawrence Ati Zigi a intervenir con una gran atajada apenas a los dos minutos de juego. Los dirigidos por Thomas Christiansen mostraron un planteo ordenado, presionaron en campo rival y durante buena parte del primer tiempo lograron neutralizar a un conjunto ghanés que prácticamente no remató al arco en los primeros 45 minutos.
Tras el descanso, el desarrollo del partido cambió. Bajo una intensa lluvia, ambos equipos comenzaron a asumir mayores riesgos en busca de la victoria. Panamá estuvo muy cerca de abrir el marcador cuando Cristian Martínez sacó un potente remate que hizo gritar gol a buena parte del estadio, aunque finalmente la pelota impactó en el lateral de la red. Ghana respondió con algunas aproximaciones encabezadas por Jordan Ayew y Brandon Thomas-Asante, pero la defensa panameña y el arquero Orlando Mosquera lograron sostener el empate durante gran parte del complemento.
Cuando el empate parecía inevitable, Ghana encontró el premio a su insistencia en la última acción del partido. En el quinto minuto del tiempo agregado, Brandon Thomas-Asante desbordó por la izquierda y envió un centro preciso al corazón del área. Allí apareció el joven Caleb Yirenkyi, quien definió de primera para vencer a Mosquera y desatar el festejo de los miles de hinchas ghaneses presentes en Toronto. El mediocampista, de apenas 20 años, marcó así uno de los goles más importantes de su todavía corta carrera y le dio a su país un triunfo fundamental para comenzar con confianza la competencia.
El tanto tuvo un valor especial no solo por el momento en que llegó, sino también por el contexto del encuentro. Ghana había mostrado dificultades para generar juego durante buena parte del partido y encontró la diferencia en una de las últimas jugadas disponibles. Para Panamá, en cambio, el desenlace fue un duro golpe anímico después de haber realizado un encuentro competitivo y de estar a pocos segundos de sumar el que habría sido un resultado histórico frente a una de las selecciones africanas más tradicionales.
Otro dato llamativo del compromiso fue la ausencia de Iñaki Williams, una de las principales figuras del seleccionado africano. El delantero permaneció en el banco de suplentes durante los 90 minutos y no ingresó en ningún momento, una decisión táctica del entrenador Carlos Queiroz que sorprendió tanto a los aficionados como a los analistas deportivos. A pesar de prescindir de uno de sus futbolistas más reconocidos, Ghana logró quedarse con una victoria clave que fortalece sus aspiraciones de avanzar a la siguiente fase del torneo.
Con este resultado, Ghana igualó a Inglaterra en la cima del Grupo L, luego del triunfo de los ingleses por 4 a 2 sobre Croacia en el otro encuentro de la zona. La próxima fecha será determinante para las aspiraciones de ambos equipos africanos y centroamericanos: Ghana enfrentará a Inglaterra en un duelo que puede definir el liderazgo del grupo, mientras que Panamá buscará recuperarse frente a Croacia con la obligación de sumar para mantener vivas sus posibilidades de clasificación a los dieciseisavos de final.
El agónico desenlace confirmó una vez más que el Mundial suele escribirse con historias inesperadas hasta el último segundo. Ghana celebró un triunfo trabajado que puede marcar un punto de partida importante en su campaña, mientras que Panamá deberá reponerse rápidamente de una derrota que llegó cuando el empate parecía asegurado. La actuación del joven Caleb Yirenkyi ya quedó grabada como uno de los momentos más emotivos de la primera fecha de la Copa del Mundo y convirtió al mediocampista en uno de los nombres propios del inicio del torneo.
Fuente: La Nueva Mañana



