El expresidente del Banco Central Alejandro Vanoli cuestionó la reforma impulsada por el gobierno de Javier Milei para modificar la Carta Orgánica de la entidad monetaria. En una entrevista con Radio 10, sostuvo que el proyecto representa un regreso al esquema de la convertibilidad, criticó las restricciones al financiamiento del Tesoro y aseguró que el verdadero objetivo político es “blindar” a las actuales autoridades del organismo frente a un eventual cambio de gobierno.
La propuesta del Gobierno nacional para reformar la Carta Orgánica del Banco Central continúa generando repercusiones en el ámbito político y económico. En diálogo con Radio 10, el expresidente de la entidad, Alejandro Vanoli, expresó un fuerte rechazo a la iniciativa y afirmó que el proyecto impulsado por la administración de Javier Milei constituye una “contrarreforma” que recupera principios similares a los vigentes durante la convertibilidad.
Vanoli cuestionó en primer lugar la concepción del Banco Central que plantea la reforma. Según explicó, el Gobierno pretende limitar la misión de la entidad exclusivamente al control de la inflación, dejando de lado otros objetivos vinculados con el crecimiento económico y el empleo. Para el exfuncionario, esa visión resulta “muy reduccionista” y no refleja el funcionamiento de numerosos bancos centrales del mundo.
Como ejemplo, mencionó el caso de la Reserva Federal de Estados Unidos, cuyo mandato incluye tanto la estabilidad de precios como la promoción del empleo. También citó experiencias de países como China, Australia, Nueva Zelanda y Uruguay, donde los bancos centrales contemplan múltiples objetivos económicos. A su entender, mantener una inflación baja no garantiza por sí sola un buen desempeño económico si al mismo tiempo aumentan el desempleo y la pobreza.
Otro de los aspectos cuestionados fue la intención del Gobierno de prohibir el financiamiento monetario del Tesoro Nacional. Vanoli sostuvo que establecer límites resulta razonable, pero consideró peligroso eliminar completamente esa herramienta. Señaló que, en contextos de crisis económicas, recesiones o emergencias extraordinarias, los Estados necesitan contar con mecanismos de financiamiento que permitan sostener la actividad económica y responder ante situaciones excepcionales.
En ese sentido recordó que incluso el Banco Central Europeo debió flexibilizar sus propias restricciones durante la crisis financiera internacional de 2008 y posteriormente durante la pandemia. Según indicó, la experiencia internacional demuestra que las reglas demasiado rígidas suelen modificarse cuando aparecen circunstancias extraordinarias que requieren una respuesta rápida de la política económica.
Sin embargo, Vanoli sostuvo que el aspecto más importante de la reforma no es estrictamente técnico sino político. Afirmó que el Gobierno busca “blindar” a las actuales autoridades del Banco Central para limitar el margen de acción de una futura administración que tenga una orientación económica diferente. En su interpretación, la iniciativa pretende garantizar la continuidad del actual esquema monetario incluso si cambia el signo político del Poder Ejecutivo.
El expresidente del Banco Central también recordó que durante la transición presidencial de 2015 distintos sectores reclamaban su renuncia para que Mauricio Macri pudiera designar a un funcionario alineado con su programa económico. Por ese motivo calificó de “hipócrita” que ahora se invoque la independencia del Banco Central para justificar la permanencia de las actuales autoridades, cuando años atrás se sostenía el criterio contrario.
Además, cuestionó que el actual titular del Banco Central haya mantenido previamente una sociedad profesional con el ministro de Economía, Luis Caputo, y sostuvo que esa situación relativiza el argumento oficial sobre la independencia institucional del organismo. A su entender, detrás del discurso técnico existe la intención de consolidar una determinada orientación económica más allá del resultado de futuras elecciones.
Las declaraciones de Vanoli se producen luego del anuncio realizado por el presidente Javier Milei sobre la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central. Mientras el Gobierno sostiene que los cambios buscan fortalecer la estabilidad monetaria y evitar el financiamiento inflacionario del gasto público, economistas y dirigentes de distintos sectores continúan debatiendo el alcance institucional y las consecuencias económicas que podría tener la iniciativa.
Fuente: Entrevista de Alejandro Vanoli en Radio 10



