Los precios mayoristas registraron en mayo una suba del 2,5%, marcando una desaceleración respecto del 5,2% registrado en abril. Así lo informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) al difundir el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM), que además acumuló un incremento del 14,4% en lo que va de 2026 y una variación interanual del 34,5%. Aunque el indicador mostró una moderación mensual, los valores mayoristas continúan por encima de la inflación minorista de mayo, lo que mantiene la atención sobre la evolución de los costos de producción y su posible traslado a los precios al consumidor.
El informe oficial del INDEC señala que el aumento mensual del IPIM estuvo impulsado principalmente por una suba del 2,5% en los productos nacionales y del 3,1% en los productos importados. Entre los rubros que más incidieron en el resultado mensual se destacaron sustancias y productos químicos, energía eléctrica, productos refinados del petróleo, alimentos y bebidas, además de petróleo crudo y gas, sectores que tienen un peso determinante sobre los costos de producción de gran parte de la economía.
La desaceleración registrada en mayo representa una diferencia significativa respecto de abril, cuando el índice había trepado al 5,2% impulsado principalmente por fuertes aumentos en la energía y los combustibles. Sin embargo, el dato también muestra que los precios mayoristas permanecen por encima del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que durante mayo fue del 2,1%, reflejando que todavía existen presiones sobre la estructura de costos que podrían impactar en los precios finales durante los próximos meses.
En el acumulado de los primeros cinco meses del año, el IPIM alcanzó una variación del 14,4%, apenas por debajo del 14,7% acumulado por la inflación minorista en el mismo período. Esta diferencia evidencia que, pese a la moderación observada recientemente, los precios mayoristas continúan evolucionando a un ritmo elevado y siguen siendo un indicador clave para anticipar el comportamiento de la inflación en los distintos sectores productivos.
La medición del IPIM resulta especialmente relevante porque refleja los precios a los que productores e importadores venden sus bienes en el mercado interno antes de llegar al consumidor final. Por esa razón, economistas y analistas consideran este índice como un indicador adelantado de la inflación, ya que los aumentos registrados en la producción suelen trasladarse posteriormente a las góndolas, dependiendo del nivel de consumo, la competencia y las políticas comerciales aplicadas por las empresas.
Desde distintos sectores económicos señalaron que la desaceleración constituye una señal positiva para la estabilidad de precios, aunque advirtieron que todavía persisten factores que generan incertidumbre, como la evolución del tipo de cambio, los costos energéticos, los precios internacionales de las materias primas y las negociaciones salariales. Estos elementos seguirán condicionando la dinámica de los costos empresariales durante el segundo semestre del año.
El comportamiento de los precios mayoristas también tiene un impacto directo sobre la industria, el comercio y la construcción, ya que influye en la elaboración de presupuestos, contratos y estrategias de inversión. Una menor velocidad en el aumento de estos costos puede contribuir a mejorar la previsibilidad económica y facilitar la planificación de las empresas, aunque el nivel acumulado de inflación continúa representando un desafío para numerosos sectores productivos.
Con este nuevo dato, el Gobierno nacional suma otro indicador que muestra una desaceleración de la inflación respecto de los picos registrados meses atrás. Sin embargo, especialistas sostienen que la consolidación de esta tendencia dependerá de la estabilidad macroeconómica, de la evolución de la actividad económica y del comportamiento de los principales costos de producción. Mientras tanto, el seguimiento del IPIM continuará siendo una herramienta fundamental para anticipar el rumbo de los precios y evaluar la capacidad del proceso de desinflación para sostenerse en el tiempo.
Fuente: La Nueva Mañana



