Más de la mitad de las micro y pequeñas empresas argentinas sufrió una caída en sus ventas durante abril, según un relevamiento nacional realizado por el sector. Los datos reflejan las dificultades que atraviesan miles de emprendimientos y comercios en un contexto marcado por la retracción del consumo, el aumento de costos y la incertidumbre económica.
Un informe elaborado por la organización Empresarios Nacionales para el Desarrollo Argentino (ENAC) reveló que el 50,4% de las micro y pequeñas empresas registró una disminución en sus ventas durante abril de 2026 en comparación con el mismo período del año anterior. El estudio se realizó sobre una muestra de empresas de distintos rubros y regiones del país.
De acuerdo con el relevamiento, apenas una parte minoritaria de las firmas logró incrementar su nivel de facturación, mientras que un porcentaje significativo informó estancamiento o retrocesos en la actividad comercial. Los resultados reflejan las dificultades que enfrentan numerosos emprendimientos para sostener sus niveles de producción y ventas.
Entre los principales problemas señalados por los empresarios aparecen la caída del consumo interno, la pérdida de poder adquisitivo de la población, el aumento de los costos operativos y las dificultades para acceder al financiamiento. Muchos comercios y pequeñas industrias indicaron además que la competencia con productos importados se convirtió en una preocupación creciente.
El informe también mostró que una proporción importante de las empresas mantiene una visión negativa respecto de la evolución económica para los próximos meses. La incertidumbre sobre la demanda futura y los costos de funcionamiento aparece como uno de los factores que más condicionan las decisiones de inversión y contratación de personal.
Las micro y pequeñas empresas representan uno de los principales motores de la economía argentina. Generan una parte sustancial del empleo privado y tienen una fuerte presencia en actividades comerciales, industriales y de servicios en todo el país. Por esa razón, la evolución de este sector suele ser observada como un indicador relevante de la situación económica general.
Desde ENAC señalaron que la persistencia de la caída en las ventas afecta directamente la capacidad de las empresas para sostener puestos de trabajo, renovar equipamiento y planificar proyectos de crecimiento. También advirtieron que muchas firmas continúan operando con márgenes muy reducidos.
Los resultados conocidos durante abril se suman a otros indicadores que muestran un escenario complejo para diversos sectores productivos y comerciales. Aunque algunos rubros vinculados a exportaciones o actividades específicas registran señales de recuperación, gran parte de las pequeñas empresas sigue dependiendo principalmente de la evolución del mercado interno.
Especialistas consultados por el sector sostienen que la recuperación de las ventas estará estrechamente vinculada a la capacidad de recomposición del consumo y de los ingresos de los hogares, factores que continúan siendo determinantes para la actividad de los pequeños negocios.
Mientras tanto, las entidades empresariales reclaman medidas que permitan fortalecer el acceso al crédito, reducir costos financieros y generar condiciones que favorezcan la recuperación de la demanda.
Fuente: La Nueva Mañana



