Un diálogo en la vieja LV2 de calle 25 de mayo:
Che loco… Hoy empiezo un micro que se llamará: “La historia de la Leyenda”…
Y el Buky me dice: aha?… Y quien es la leyenda?…
¡Patricio Rey y sus redonditos de ricota!
¿Pero vos estás loco?… Acá ni se te ocurra… Quienes sooonn?
Tomatelas!
El micro se hizo aunque después cambió de nombre por “El mundo es redondo”.
El mismo nombre que 35 años después, el año pasado, le pusieron a un espacio en Canal 10 del programa de Cesar Barraco para difundir diariamente sus temas.
La producción radial era de uno de mis más queridos amigos: el “turco” Cordi, violero de varias bandas de rock como La Aceitosa Blues Band.
El próximo 28 de diciembre los redondos cumplen 50 años de su formación en La Plata y a él le atribuyo mi pasión ricotera de 40 años.
En el año 97 ambos expusimos sobre el tema: “Movimientos Sociales y Rock: Los Redonditos de Ricota” en el CICLO DE CHARLAS “30 AÑOS DE ROCK” junto a Litto Nebbia, Emilio del Guercio y Rodolfo García, en el “Ateneo Discepolín”, otro de los emblemáticos boliches de “Tito” Acevedo.
Pero la anécdota con el turco cuando tocaron en el boliche Flop de Villa María no tiene desperdicio.
Con entradas ya compradas probamos que nos acreditaran como Prensa junto al Pato y al Pool, batero de la Aceitosa. Y nos acreditaron. Obviamente vendimos las entradas y pudimos morfar, beber mucho y comprar pasajes para volver.
Como si fuera poco el espíritu ricotero nos seguiría acompañando. Probamos entrar a la prueba de sonido, sabiendo que era casi imposible, negra Poly mediante, y pasamos.
No podíamos creer estar solos con los redondos tocando en un estadio vacío y nosotros ahí colados, agazapados, escondidos de la mujer de Skay Beillinson y obviamente con los ojos llenos de lágrimas, como este fin de semana.
En un momento el turco se paró e intentó arrancar para el escenario cuando lo cacé del lompa y le dije: “quedate quieto culiau que nos van a echar a la mierda”…
Me miró y me dijo: “vos no tenés corazón hijo de puta…” y arrancó como corresponde, desobediente y a los tumbos para el escenario.
En el último concierto de los redondos (año 2001 en el “Chateau Carreras”), la Gugy, compañera de un colega periodista, me pidió si podía acompañarme a lo que por supuesto dije que sí.
Su rostro noble, criollo, jujeño, era puro asombro desde la platea techada que flameaba como una bandera mas.
El show, el pogo y la misa ricotera toda, era muchísimo más que su intención inicial de ver en vivo semejante e incomprensible “fenómeno sociológico”.
Solo un par de anécdotas, una pequeña parte de la mucha y cristalina agua ricotera que pasó bajo mi puente.
¿Vos crees que podes irte de todos nosotros así como si nada?
Tas re loco hermano…
Saludos a los compañeros Juan Domingo, Evita, Néstor y Diego Armando…
Y por supuesto a mis viejitos, Francisco, Ebe y Ernesto.
Hasta la victoria siempre, Indio querido!…



