El Sindicato de Empleados Públicos de Córdoba (SEP) rindió homenaje a Raúl Ángel Ferreyra al cumplirse 41 años de su desaparición física. Considerado uno de los dirigentes más importantes en la historia de la organización gremial, Ferreyra dejó una profunda huella en la defensa de los derechos de los trabajadores estatales cordobeses y en la construcción de un sindicato que continúa siendo una referencia dentro del movimiento obrero provincial. El acto sirvió para recordar su trayectoria, reivindicar sus valores y transmitir su legado a las nuevas generaciones de militantes sindicales.
Raúl Ángel Ferreyra fue una figura clave en el crecimiento institucional del SEP durante las décadas de mayor expansión del gremio. Su nombre permanece estrechamente ligado a las principales conquistas obtenidas por los empleados públicos de Córdoba, así como al fortalecimiento de una organización sindical que logró consolidarse como una de las más importantes de la provincia. Su liderazgo dejó una marca imborrable en la historia del sindicalismo cordobés.
Desde la conducción gremial destacaron que la figura de Ferreyra continúa presente en cada una de las acciones impulsadas por el sindicato. Su compromiso con la defensa de los derechos laborales, la organización colectiva y la solidaridad entre trabajadores es señalado como una fuente permanente de inspiración para quienes hoy conducen la institución y para miles de afiliados que participan activamente de la vida gremial.
El homenaje también permitió repasar aspectos de una trayectoria marcada por la militancia sindical y el compromiso con las reivindicaciones de los trabajadores estatales. Ferreyra desarrolló una intensa actividad gremial en momentos complejos de la historia argentina, consolidando una visión del sindicalismo basada en la participación, la organización y la defensa irrestricta de los derechos laborales.
Su figura trasciende incluso el ámbito estrictamente sindical. En Córdoba, distintos espacios educativos, sociales e institucionales llevan su nombre como reconocimiento a su aporte al movimiento obrero y a la comunidad. Entre ellos se encuentra la Escuela Raúl Ángel Ferreyra, ubicada en el tradicional Barrio SEP, un símbolo de la presencia histórica que la organización mantiene en la vida social cordobesa.
Durante la jornada conmemorativa, dirigentes y afiliados resaltaron la importancia de preservar la memoria de quienes contribuyeron a construir las herramientas colectivas que hoy permiten defender derechos laborales y sociales. En ese sentido, remarcaron que recordar a Ferreyra implica también reafirmar el compromiso con la unidad de los trabajadores y con la defensa de las conquistas alcanzadas a lo largo de décadas de organización gremial.
El SEP atraviesa actualmente nuevos desafíos vinculados a las condiciones laborales, salariales y previsionales de los empleados públicos. Frente a ese escenario, la dirigencia sindical considera que los valores promovidos por Ferreyra mantienen plena vigencia y constituyen una referencia para afrontar los debates y conflictos contemporáneos que atraviesan al mundo del trabajo.
A 41 años de su desaparición física, Raúl Ángel Ferreyra sigue ocupando un lugar central en la identidad del Sindicato de Empleados Públicos de Córdoba. Su nombre continúa asociado a la lucha gremial, la defensa de los trabajadores y la construcción colectiva de derechos. El homenaje realizado por el SEP no sólo recordó a un dirigente histórico, sino que también reafirmó una tradición sindical que busca proyectarse hacia el futuro sin perder de vista las raíces que le dieron origen.
Fuente: Sindicato de Empleados Públicos de Córdoba (SEP), archivos institucionales y organismos de memoria histórica.



