La noticia de la muerte de Indio Solari generó una profunda conmoción en el mundo de la música argentina. Pero más allá del rock, el impacto también se sintió con fuerza en un ámbito que para muchos podría parecer lejano: el cuarteto cordobés.
En una nueva edición de su columna Cuarteteando con Agus, la periodista Agustina Villalba reflexionó sobre los puntos de encuentro entre dos expresiones culturales que, lejos de ser rivales, comparten raíces populares, identidades colectivas y una fuerte conexión con sus públicos.
“Muchos cuarteteros también son ricoteros”, resumió Villalba, poniendo en palabras una realidad que miles de fanáticos conocen desde hace años.
Uno de los homenajes más sentidos llegó desde el propio cuarteto. La Mona Jiménez publicó un mensaje de despedida para el músico: “Abrazo al cielo. Gracias por tu música”. Pero además eligió destacar a quienes hoy atraviesan el dolor de la pérdida: los seguidores, los amigos y la familia del artista.
La reacción no sorprendió. Tanto el universo ricotero como el cuartetero construyeron históricamente una relación muy particular con su público, basada en la pertenencia, la identidad y el sentido de comunidad.
Música popular, identidad y resistencia
Durante la columna, Villalba propuso una lectura más profunda sobre los puntos en común entre ambos fenómenos culturales.
Recordó que Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota irrumpió en la escena underground de La Plata en 1976, en pleno contexto de dictadura militar. Desde entonces, sus canciones se transformaron en una expresión de resistencia cultural frente a los discursos oficiales y las miradas hegemónicas.
Según planteó la periodista, el cuarteto comparte parte de esa historia.
Las canciones de La Mona Jiménez, al igual que muchas expresiones de la música popular argentina, hablan de los barrios, del trabajo, de los amores, de las frustraciones y de la vida cotidiana de sectores históricamente postergados.
Por eso, para Villalba, existen diálogos profundos entre ambos universos.
“No son enemigos. Al contrario. Son parte de la música popular de nuestro país”, sostuvo.
Una despedida que atraviesa géneros
La muerte del Indio no solo movilizó a los seguidores del rock nacional. También generó reacciones en músicos, artistas y fanáticos del cuarteto que reconocen en su figura una referencia ineludible de la cultura argentina.
Porque más allá de los estilos musicales, existen artistas que logran trascender generaciones, fronteras y etiquetas.
Y en esa dimensión, donde la música se convierte en identidad colectiva, el cuarteto y el rock vuelven a encontrarse.
Hoy, miles de cuarteteros y ricoteros comparten el mismo sentimiento: despedir a una leyenda cuya obra ya forma parte de la historia cultural argentina.



