A nueve días de la detención en Libia, crece la preocupación por la situación de Paula Giménez y Lucas Aguilera

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La incertidumbre y la preocupación continúan creciendo alrededor de la situación de los argentinos Paula Giménez y Lucas Aguilera, integrantes de una misión humanitaria internacional que permanece retenida en el este de Libia. A nueve días de su detención, familiares, organismos de derechos humanos, organizaciones sociales y referentes internacionales denuncian la falta de información oficial verificable sobre su estado de salud, sus condiciones de detención y su situación jurídica.

Paula Giménez, psicóloga, y Lucas Aguilera, médico veterinario, integraban una misión civil y humanitaria compuesta por voluntarios de distintos países que se dirigía hacia Gaza con el objetivo de acompañar acciones de asistencia para la población palestina. Ambos forman parte de una delegación internacional que fue interceptada en el este libio, en una zona bajo control de autoridades vinculadas al mariscal Jalifa Hafter.

Según denunciaron familiares y organizaciones que siguen el caso, hasta el momento no existe una comunicación directa con los ciudadanos argentinos ni una prueba de vida pública y verificable que permita confirmar de manera independiente su estado de salud. Tampoco se habría concretado un acceso consular argentino efectivo para constatar las condiciones en las que permanecen detenidos.

La situación adquirió relevancia internacional debido a que entre las personas retenidas también hay ciudadanos de España, Italia, Portugal, Polonia, Estados Unidos, Túnez y Uruguay. Mientras algunos gobiernos europeos informaron avances parciales en gestiones consulares respecto de sus ciudadanos, las organizaciones que acompañan a Paula Giménez y Lucas Aguilera sostienen que aún no existen precisiones oficiales equivalentes sobre los argentinos.

Ante la falta de respuestas, familiares, representantes legales y organizaciones vinculadas a los derechos humanos impulsaron presentaciones ante organismos internacionales. Entre ellas figura una denuncia ante mecanismos especiales del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y solicitudes de intervención dirigidas al Comité Internacional de la Cruz Roja para que se verifique el estado de los detenidos y se restablezca el contacto con sus familias.

Las entidades que acompañan el reclamo sostienen que los integrantes de la misión participaban de una acción humanitaria internacional y consideran que la prolongada incomunicación constituye un motivo de extrema preocupación. Además, reclaman que los gobiernos con presencia diplomática en la región intensifiquen las gestiones para garantizar la protección de las personas retenidas y lograr su liberación.

El caso también generó repercusiones políticas y sociales en Argentina. Diversas organizaciones sindicales, organismos de derechos humanos, legisladores y referentes de distintos ámbitos expresaron su solidaridad con las familias y exigieron una mayor intervención diplomática para esclarecer la situación. Asimismo, se realizaron campañas públicas destinadas a mantener visible el reclamo y evitar que el caso quede fuera de la agenda internacional.

Mientras continúan las negociaciones diplomáticas y las gestiones humanitarias, el principal reclamo sigue siendo el mismo: obtener información oficial, garantizar el acceso consular y lograr una prueba de vida que permita conocer el estado real de Paula Giménez y Lucas Aguilera. A nueve días de su detención, la incertidumbre persiste y las familias insisten en que el tiempo transcurrido sin contacto directo aumenta la preocupación sobre la integridad física y psicológica de los integrantes de la misión internacional.

Fuente: Motor economico

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