La interna política de Boca Juniors volvió a quedar en el centro de la escena luego de que un histórico referente del club cuestionara con dureza la conducción encabezada por Juan Román Riquelme. Las declaraciones generaron un fuerte impacto entre los hinchas y reavivaron el debate sobre el presente institucional de una de las entidades deportivas más importantes del país.
El clima político en Boca Juniors atraviesa un momento de alta tensión. A las discusiones deportivas y los resultados obtenidos por el equipo en las distintas competencias, se suman cuestionamientos vinculados a la gestión institucional encabezada por el actual presidente, Juan Román Riquelme.
En ese contexto, el exdirigente y referente boquense Roberto Digón realizó declaraciones que rápidamente generaron repercusión en medios deportivos y redes sociales. Durante una entrevista, sostuvo que dentro del club existe una fuerte concentración de decisiones y utilizó una expresión que provocó polémica: afirmó que la conducción actual funciona como “una dictadura”.
Las palabras de Digón se produjeron en medio de un escenario donde distintos sectores opositores vienen reclamando una mayor apertura institucional y una participación más amplia en la toma de decisiones. Según sus críticas, la conducción actual limita el debate interno y concentra gran parte del poder político dentro de un grupo reducido de dirigentes.
El histórico dirigente también cuestionó algunos aspectos vinculados al manejo institucional del club y señaló que existe un clima de confrontación permanente con quienes expresan opiniones diferentes. Para Digón, la pluralidad de voces constituye uno de los elementos fundamentales en cualquier institución democrática y deportiva.
Las declaraciones no tardaron en generar respuestas entre simpatizantes y dirigentes vinculados al oficialismo. Sectores cercanos a Riquelme defendieron la gestión y remarcaron que la actual conducción fue respaldada por una amplia mayoría de socios en las últimas elecciones, donde obtuvo uno de los triunfos más contundentes de la historia reciente del club.
Desde el oficialismo sostienen que Boca atraviesa un proceso de transformación institucional y deportiva que incluye obras de infraestructura, mejoras en distintas disciplinas y un fortalecimiento de las divisiones inferiores. Además, destacan que muchas de las críticas responden a diferencias políticas propias de cualquier institución de gran magnitud.
La figura de Riquelme mantiene una enorme influencia dentro del universo xeneize. Considerado uno de los máximos ídolos de la historia del club, su paso de futbolista a dirigente generó adhesiones y cuestionamientos, pero continúa siendo uno de los protagonistas centrales de la vida política boquense.
En los últimos años, Boca vivió intensos debates internos vinculados a la gestión deportiva, la relación con agrupaciones opositoras, el futuro de la Bombonera y los resultados futbolísticos. Cada una de estas discusiones suele amplificarse debido a la enorme trascendencia pública que tiene el club tanto en Argentina como en el exterior.
Los especialistas en política deportiva coinciden en que las disputas institucionales suelen intensificarse cuando se acercan definiciones importantes o cuando aparecen diferencias respecto del rumbo de la institución. En Boca, la combinación entre pasión futbolera y peso político convierte cada declaración en un hecho de alto impacto mediático.
Mientras continúan las repercusiones por los dichos de Digón, la atención de los hinchas sigue centrada tanto en el presente deportivo como en el futuro institucional del club. Las próximas decisiones de la dirigencia y la evolución de la relación entre oficialismo y oposición marcarán el rumbo de un debate que permanece abierto dentro del mundo Boca.
Fuente: Minuto Uno



