Quebró una histórica cadena de farmacias en medio de la crisis económica

Economia Argentina
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La Justicia decretó la quiebra de Farmacias Dr. Ahorro luego de meses de crisis financiera, cierre de sucursales y despidos masivos. La empresa, que llegó a tener presencia en varias provincias y se especializaba en medicamentos económicos, dejó a cientos de trabajadores sin empleo en un contexto marcado por la caída del consumo y el deterioro económico.

La crisis económica continúa golpeando a distintos sectores comerciales y productivos de la Argentina, y esta vez alcanzó a una de las cadenas farmacéuticas más reconocidas del país. El Juzgado Comercial N°23 decretó la quiebra de Energía y Vida de Argentina S.A., empresa controlante de Farmacias Dr. Ahorro, luego de que la propia firma reconociera la imposibilidad de continuar operando debido al deterioro financiero y la caída sostenida de la actividad.

La cadena de origen mexicano había desembarcado en Argentina en 2002 y durante más de dos décadas construyó un modelo comercial basado en la venta de medicamentos genéricos y productos farmacéuticos de bajo costo. En su momento de mayor expansión llegó a contar con más de 40 sucursales distribuidas entre Ciudad de Buenos Aires, Córdoba, Mendoza y Salta, convirtiéndose en una referencia para miles de personas que buscaban medicamentos más accesibles.

Sin embargo, durante los últimos meses la situación financiera de la empresa comenzó a deteriorarse rápidamente. La firma acumuló cheques rechazados, deudas millonarias con proveedores, compromisos impagos con organismos estatales y atrasos salariales con sus empleados. Según trascendió, las pérdidas superaban los 10 millones de dólares y la compañía ya había ingresado previamente en concurso preventivo intentando evitar el colapso definitivo.

La crisis impactó de lleno sobre los trabajadores. En diciembre de 2025 la empresa había cerrado varias sucursales y despedido a decenas de empleados, mientras que durante los primeros meses de 2026 la situación empeoró todavía más. Muchos trabajadores denunciaron que apenas cobraron una parte de sus salarios y que los aportes previsionales llevaban meses sin regularizarse. Finalmente, el cierre total de las operaciones dejó a más de 300 personas sin trabajo.

La resolución judicial también incluyó medidas severas contra las autoridades de la compañía. El juez Federico Mármora ordenó la clausura de los locales, la incautación de mercadería y documentación, además de restricciones patrimoniales para directivos de la empresa. Incluso se dispuso la prohibición de salida del país para algunos responsables de la firma mientras avanza el proceso judicial vinculado a la quiebra.

En paralelo, ex trabajadores denunciaron un supuesto vaciamiento progresivo de las sucursales durante las semanas previas al cierre definitivo. Según relataron, comenzaron a desaparecer productos, equipamiento y stock farmacéutico mientras algunos locales ya aparecían publicados para alquiler. También reclamaron el pago de indemnizaciones, salarios adeudados, aguinaldos y vacaciones pendientes, además de denunciar que muchas pertenencias personales quedaron retenidas dentro de los comercios cerrados.

El caso de Dr. Ahorro se suma a una larga lista de empresas afectadas por la caída del consumo, la apertura de importaciones y la recesión económica que atraviesa el país. Durante los últimos meses distintos rubros comerciales e industriales registraron cierres, suspensiones y despidos masivos. La pérdida del poder adquisitivo y el descenso en las ventas comenzaron a impactar incluso en sectores considerados esenciales, como alimentos, salud y medicamentos.

Mientras tanto, la situación generó fuerte repercusión social y política debido al perfil particular de la cadena farmacéutica. Dr. Ahorro había construido buena parte de su clientela ofreciendo medicamentos más baratos para personas sin obra social o con dificultades económicas. Su desaparición del mercado deja un vacío importante dentro del acceso a productos farmacéuticos económicos, especialmente en un contexto donde muchas familias enfrentan serias dificultades para cubrir gastos básicos de salud.

Fuente: El Destape

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