A casi 50 años, avanza el juicio por la masacre de la familia Lanuscou y se acerca el fin de la impunidad

derechos humanos en argentina
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La causa investiga el asesinato de una familia completa durante la última dictadura cívico-militar. Organismos de derechos humanos destacaron el avance judicial como un hecho histórico en la búsqueda de memoria, verdad y justicia.

Casi medio siglo después de uno de los crímenes más brutales cometidos durante la última dictadura militar argentina, la Justicia comenzó a cerrar un largo ciclo de impunidad alrededor de la masacre de la familia Lanuscou. El avance del juicio por delitos de lesa humanidad representa un hecho histórico para organismos de derechos humanos y familiares de las víctimas, que durante décadas reclamaron verdad y justicia por el asesinato de toda una familia en un operativo represivo ilegal.

La masacre ocurrió en octubre de 1977 en la localidad bonaerense de Ituzaingó, cuando fuerzas represivas irrumpieron violentamente en la vivienda de la familia Lanuscou en el marco del terrorismo de Estado desplegado por la dictadura. Durante el operativo fueron asesinados cinco integrantes de la familia, incluidos niños pequeños, en un episodio que con el tiempo se convirtió en símbolo de la brutalidad represiva de aquellos años.

Según las reconstrucciones judiciales y testimonios incorporados a la causa, el operativo fue ejecutado por grupos vinculados al aparato represivo del Ejército y fuerzas de seguridad que actuaban bajo coordinación del terrorismo de Estado. Durante décadas, el caso permaneció prácticamente paralizado debido a las leyes de impunidad, la falta de investigación y las dificultades para avanzar judicialmente sobre los responsables.

El juicio actual forma parte del proceso de reactivación de causas de lesa humanidad iniciado tras la anulación de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final. Organismos de derechos humanos destacan que este tipo de procesos permiten reconstruir hechos históricos, identificar responsables y consolidar políticas de memoria frente a los crímenes cometidos durante la dictadura entre 1976 y 1983.

Uno de los aspectos más conmovedores de la causa es el testimonio de sobrevivientes, familiares y vecinos que durante años mantuvieron viva la memoria de la familia Lanuscou. En distintas audiencias se reconstruyeron detalles del operativo represivo, las amenazas posteriores y el clima de terror que dominaba el país durante aquellos años. Para muchos familiares, el juicio representa una reparación histórica largamente esperada.

Desde organismos de derechos humanos remarcaron además que el avance de este proceso judicial ocurre en un contexto político donde crecieron discursos negacionistas y relativizaciones sobre los crímenes de la dictadura. Por eso consideran que cada nuevo juicio de lesa humanidad reafirma el consenso democrático construido en torno al Nunca Más y a la condena del terrorismo de Estado.

La causa también vuelve a exponer el impacto devastador que tuvo la represión ilegal sobre familias enteras, incluyendo niños y personas sin participación armada. Historiadores y especialistas sostienen que casos como el de los Lanuscou muestran cómo el terrorismo de Estado operó con niveles extremos de violencia y eliminación física incluso fuera de cualquier lógica de enfrentamiento militar.

Mientras continúan las audiencias y se espera el avance de nuevas resoluciones judiciales, familiares y organismos de derechos humanos insisten en que el juicio no solo busca condenar a responsables directos, sino también preservar la memoria colectiva sobre uno de los períodos más oscuros de la historia argentina. A casi 50 años de la masacre, el reclamo por verdad y justicia sigue vivo y empieza finalmente a encontrar respuestas en los tribunales.

Fuente: Pagina12

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