La histórica cadena de farmacias low cost paralizó completamente su actividad en Argentina y dejó a cientos de trabajadores sin respuestas. Denuncian sueldos adeudados, locales cerrados con candados y una profunda crisis financiera.
La crisis de Farmacias Dr. Ahorro explotó definitivamente en los últimos días luego del cierre total de todas sus sucursales en Argentina. La empresa bajó las persianas “hasta nuevo aviso” y dejó a más de 240 trabajadores sin poder ingresar a sus puestos de trabajo, en medio de un escenario marcado por salarios impagos, incertidumbre laboral y un complejo proceso judicial y financiero.
El cierre fue comunicado de manera abrupta mediante mensajes enviados por WhatsApp a empleados de sucursales y de la casa central. Allí, la compañía confirmó que los locales permanecerían cerrados y reconoció que solo podría pagar “un porcentaje” de los salarios adeudados debido a las restricciones económicas que atraviesa actualmente. La situación generó indignación entre los trabajadores, que denunciaron falta de información oficial y ausencia de respuestas concretas.
Según distintas publicaciones especializadas, la empresa atraviesa un proceso concursal y acumula una deuda multimillonaria. Informes periodísticos señalan pasivos cercanos a los 19 millones de dólares, incluyendo obligaciones laborales, cargas sociales impagas y deudas con proveedores y laboratorios. El deterioro financiero provocó además problemas de abastecimiento y vaciamiento progresivo de las góndolas durante los últimos meses.
La cadena Dr. Ahorro había desembarcado en Argentina en 2002 con un modelo orientado a medicamentos genéricos y de bajo costo, apuntando principalmente a consumidores sin cobertura médica. Durante años logró consolidarse como una alternativa económica dentro del mercado farmacéutico, especialmente en sectores populares y de ingresos medios golpeados por el aumento constante del precio de los medicamentos.
Sin embargo, la situación comenzó a deteriorarse fuertemente durante 2025. Los trabajadores denuncian que la empresa redujo progresivamente el abastecimiento, acumuló deudas por alquileres y servicios y comenzó un proceso de vaciamiento que terminó derivando en despidos masivos. Solo en diciembre del año pasado ya habían sido desvinculados cerca de 90 empleados, mientras otros denunciaban atrasos salariales y sobrecarga laboral.
El conflicto laboral también expuso fuertes críticas hacia la conducción empresarial y hacia el manejo de la crisis. Empleados aseguran que durante meses se les prometió la llegada de compradores o inversores que supuestamente sostendrían la actividad y preservarían los puestos de trabajo, algo que finalmente nunca ocurrió. La frustración de una posible venta integral terminó acelerando el cierre definitivo de las sucursales.
Desde la empresa señalaron que actualmente se analizan ofertas judiciales para vender algunas sucursales de manera individual y utilizar esos fondos para cancelar parte de los salarios adeudados. También indicaron que continúan buscando alternativas comerciales para sostener parte de la estructura y preservar algunos puestos laborales, aunque hasta el momento no aparecieron soluciones concretas.
El derrumbe de Dr. Ahorro se suma a otros cierres y conflictos registrados en distintos sectores comerciales y empresariales durante los últimos meses en Argentina. La caída del consumo, el aumento de costos operativos, la retracción económica y las dificultades de financiamiento aparecen como factores comunes detrás de múltiples crisis empresariales que golpean especialmente al empleo privado. Mientras tanto, cientos de trabajadores de la cadena farmacéutica siguen esperando respuestas sobre salarios, indemnizaciones y el futuro de sus puestos de trabajo.
Fuente: Infonews



