En una fuerte entrevista realizada en el marco del Día del Trabajador en el programa Estamos Mal Pero Vamos Bien, Nicolás Mendizabal , referente del emprendimiento cordobés Zapatos Justicialistas, trazó un duro diagnóstico sobre la actualidad económica argentina y aseguró que este 1° de Mayo “cuesta decir feliz día” cuando miles de familias viven entre la incertidumbre laboral, la caída del consumo y la imposibilidad de llegar a fin de mes.
“Hay mucha gente que no tiene trabajo, y mucha otra que sí lo tiene pero no le alcanza. Hoy hay trabajadores pensando en pagar el alquiler, con la heladera vacía y arrastrando deudas de meses anteriores”, expresó.
Lejos de un mensaje celebratorio, sostuvo que la fecha debería ser “un día de reflexión, de memoria colectiva y de defender el trabajo argentino”.
“Empiezan a cerrar nuestros proveedores”
Desde su experiencia al frente de una pyme local, Nicolás explicó que la crisis ya no solo golpea al comercio minorista o al consumo, sino que comenzó a destruir eslabones enteros de la cadena productiva.
“Se está sumando algo gravísimo: empiezan a cerrar fábricas proveedoras nuestras”, alertó.
Como ejemplo, mencionó el cierre de Gaspar, una empresa ubicada en barrio San Vicente que producía bases para calzado y tenía 25 años de trayectoria. Según relató, dejó a 40 personas sin empleo.
También señaló el cierre de otras firmas vinculadas a la fabricación de bolsas comerciales y procesos de vulcanizado utilizados en la industria del calzado.
“Estamos hablando de cientos de trabajadores en la calle en muy poco tiempo”, remarcó.
Apertura de importaciones y caída del poder adquisitivo
El empresario pyme vinculó la situación actual a una combinación de factores que considera explosiva: pérdida del salario real, derrumbe del mercado interno y apertura indiscriminada de importaciones.
“Todas las pymes estamos haciendo un esfuerzo enorme para sostener puestos de trabajo, pero cada vez se vuelve más complejo”, afirmó.
Y agregó que el deterioro no es solo económico, sino también social.
“Esto tiene fecha de vencimiento”
Pese al duro panorama, Nicolás dejó una definición política y económica contundente: considera que el modelo actual no podrá sostenerse en el tiempo.
“Esto así no va. Puede que resuelvan algunos números, pero hay una restricción social que no se va a solucionar”, aseguró.
En ese sentido, llamó a recuperar una mirada de país basada en la producción nacional, la industria y el trabajo.
“Argentina supo tener una industria entre las mejores del mundo. Con ocho horas de trabajo una familia podía pensar en vacaciones, mandar a sus hijos a la universidad, cambiar el auto o acceder a la casa propia”, recordó.
“Tenemos todo para salir adelante”
Finalmente, sostuvo que la salida existe, pero requiere decisión política y memoria histórica.
“Tenemos universidades, trabajadores capaces, empresarios nacionales y recursos naturales extraordinarios. Tenemos todo para salir adelante. Lo que necesitamos es volver a soñar un proyecto productivo de país”, expresó.
Y cerró con un mensaje simple, popular y cargado de identidad argentina:
“Ojalá todos puedan disfrutar con la familia, con amigos, comiendo un buen locro regado con vino… no con sushi. Y que eso nos dé fuerza para reconstruir todo lo que se está rompiendo”.



