En una entrevista cargada de música, reflexión social y fuertes definiciones, el artista cordobés Manuel Ardid pasó por el programa Estamos Mal Pero Vamos Bien de Multimedio Mordisquito y dejó un mensaje contundente sobre la realidad que atraviesan quienes viven del arte popular y del trabajo en la calle.
Con motivo del Día del Trabajador, Ardid reivindicó el oficio artístico como una labor históricamente invisibilizada y denunció la persecución que sufren músicos y artesanos en distintos puntos turísticos de la provincia, especialmente en Villa Carlos Paz.
“Ser músico no es un hobby, es un trabajo”
Durante la charla, el cantante recordó una experiencia que lo marcó profundamente: cuando un amigo saxofonista fue reconocido oficialmente por una jueza al casarse bajo la categoría “profesión músico”.
“Me acuerdo que él me decía emocionado: al lado del médico, del abogado… decía músico. Fue un orgullo enorme. Porque siempre te preguntan ‘qué hacés’… y después te dicen ‘sí, pero ¿de qué trabajás?’”, relató.
Ardid remarcó que esa mirada social sigue vigente y que muchos artistas todavía deben explicar que viven de su oficio, girando por ciudades turísticas, tocando en peñas, bares, plazas y eventos.
Denuncia por persecución en Carlos Paz
Uno de los momentos más fuertes de la entrevista fue cuando denunció la prohibición de artistas callejeros y artesanos en la ciudad de Villa Carlos Paz.
“Hoy en Carlos Paz no se puede tocar en la calle. A los artesanos les levantan el paño y se lo decomisan. Estamos hablando de gente que vive de eso, que sostiene una familia con ese trabajo”, afirmó.
Según explicó, la situación resulta contradictoria tratándose de una ciudad cuya principal actividad económica es el turismo.
“En pueblos industriales respetan al músico y al artesano. En una ciudad turística los persiguen. No tiene sentido”, lanzó.
“El poder solo te acepta cuando le servís”
Ardid también hizo una lectura política y cultural del fenómeno. Sostuvo que muchas veces el sistema margina al artista independiente y solo lo reconoce cuando se vuelve rentable para las grandes industrias.
“Hasta que no le facturás al poder, te vapulean. Después sí, ahí sos elegante, ahí sos negocio”, señaló.
En ese marco, recordó ejemplos como Paulo Londra, surgido de las plazas cordobesas, y también reivindicó figuras populares como Diego Maradona y La Mona Jiménez, a quienes definió como representantes genuinos del pueblo.
Música en vivo y mensaje a los jóvenes
La entrevista cerró con canciones en vivo interpretadas por Ardid en el estudio y un mensaje para las nuevas generaciones que sueñan con dedicarse al arte.
“Seguí el corazón. Eso es lo que les digo a mis hijos y a cualquier pibe que quiera hacer música”, expresó.
Con sensibilidad, humor y crítica social, Manuel Ardid dejó una reflexión que atravesó toda la charla: detrás de cada guitarra en una plaza, de cada artesano en una feria o de cada cantante en una peña, hay trabajo, esfuerzo y dignidad.



