La negociación salarial del sector metalúrgico volvió a ubicarse en el centro de la escena tras conocerse los valores actualizados que regirán desde mayo de 2026. El nuevo entendimiento contempla subas escalonadas y revisiones periódicas en un contexto de inflación todavía elevada.
Desde el gremio señalaron que el objetivo fue evitar una mayor pérdida del poder adquisitivo y sostener el empleo en una industria que combina ramas dinámicas con otras afectadas por caída del consumo y apertura importadora.
Empresarios del sector, por su parte, advirtieron que los aumentos deben ir acompañados por recuperación de actividad, crédito productivo y alivio tributario. De lo contrario, alertan que muchas pymes continuarán operando con márgenes mínimos.
La discusión salarial metalúrgica suele funcionar como referencia para otros convenios industriales. Por eso, el acuerdo alcanzado será seguido de cerca por sindicatos y cámaras empresarias en las próximas semanas.



