La filtración de conversaciones entre la panelista Yanina Latorre y el empresario cripto Mauricio Novelli suma un nuevo capítulo al escándalo de la criptomoneda $LIBRA. El caso, que ya salpica al entorno presidencial, amplía su alcance hacia figuras mediáticas y profundiza la crisis política.
La causa que investiga la presunta estafa vinculada a la criptomoneda $LIBRA volvió a escalar en las últimas horas con la aparición de un elemento inesperado: la difusión de chats que involucran a la mediática Yanina Latorre con Mauricio Novelli, uno de los principales investigados en el expediente.
Según las capturas que comenzaron a circular públicamente, los intercambios muestran propuestas de promoción en redes sociales a cambio de dinero, en una dinámica habitual dentro del mundo de influencers y publicidad digital, pero que en este caso queda bajo sospecha por el contexto en el que se inscribe.
En los mensajes, Novelli habría ofrecido la realización de publicaciones —principalmente historias de Instagram— con pagos asociados, mientras que en algunos tramos se menciona incluso la posibilidad de contactos con el entorno presidencial.
La propia Latorre confirmó la existencia de esos chats, aunque intentó despegarse del escándalo. Sostuvo que los intercambios corresponden a acuerdos comerciales previos y negó haber participado en la promoción de la criptomoneda investigada, denunciando además una supuesta “operación política” en su contra.
Sin embargo, su aparición en la trama no es menor. El caso $LIBRA ya había generado un terremoto político al involucrar al presidente Javier Milei, quien promocionó públicamente el token en 2025, lo que disparó su valor para luego desplomarse en pocas horas, generando pérdidas millonarias a miles de inversores.
La investigación judicial apunta a determinar si existió una maniobra fraudulenta del tipo “pump and dump”, donde unos pocos actores con información privilegiada obtuvieron ganancias extraordinarias a costa de inversores minoristas. En ese esquema, Novelli aparece como un nexo clave entre el mundo cripto y el entorno político.
A medida que se conocen nuevos elementos —como chats, transferencias y vínculos personales— el escándalo se expande más allá de la política y empieza a tocar al ecosistema mediático, evidenciando una red de relaciones donde negocios, influencia y poder se entrecruzan.
En paralelo, crecen los cuestionamientos sobre el avance de la causa judicial, con sectores de la oposición denunciando demoras e incluso posibles intentos de encubrimiento en una investigación que podría tener implicancias de alto nivel institucional.
El caso $LIBRA ya dejó de ser solo un escándalo financiero: es un espejo del funcionamiento del poder en la Argentina. Cuando la política, los negocios y la influencia mediática se mezclan, el resultado no es transparencia: es sospecha. Y en este escenario, cada nuevo chat que aparece no cierra la historia… la complica aún más.



