Milei atraviesa su peor momento en las encuestas y el desgaste ya impacta en su base social

Javier Milei
Share on facebook
Facebook
Share on pinterest
Pinterest
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on email
Email

La caída en la imagen del presidente se profundiza en medio del ajuste económico. Encuestas coinciden en un deterioro sostenido del apoyo social y crecen las dudas incluso entre quienes votaron el cambio.

El gobierno de Javier Milei enfrenta un punto de inflexión. A pocos meses de haber asumido, el respaldo social que lo llevó al poder comienza a mostrar signos de desgaste en distintos relevamientos de opinión pública. Las encuestas más recientes coinciden en una tendencia descendente en la imagen presidencial, en paralelo con el impacto cada vez más visible del ajuste económico sobre la vida cotidiana.

El relato del “cambio profundo” empieza a tensionarse con una realidad marcada por la caída del consumo, la pérdida de poder adquisitivo y un freno generalizado de la actividad económica. Sectores que inicialmente acompañaron con expectativas el rumbo del gobierno ahora expresan preocupación, e incluso desilusión, ante la falta de resultados concretos en el corto plazo.

A esto se suma una percepción que comienza a instalarse: para muchos, las políticas implementadas no representan una ruptura real con el pasado, sino una profundización de recetas ya conocidas, con fuerte costo social. El ajuste, lejos de ser percibido como un tránsito necesario hacia la estabilidad, empieza a ser vivido como un deterioro sin horizonte claro.

En el plano político, el oficialismo intenta sostener su narrativa apelando a la “pesada herencia”, pero el margen para ese argumento se acorta a medida que avanzan los meses de gestión. La paciencia social, en un contexto de crisis estructural, tiene límites cada vez más visibles.

El desafío para Milei ya no es solo sostener el rumbo económico, sino evitar que la caída en la confianza se transforme en un problema político mayor. Porque cuando el apoyo social se erosiona, la gobernabilidad entra en zona de riesgo.

Scroll al inicio