La histórica empresa argentina decidió suspender la fabricación de ampollas de vidrio tras más de ocho décadas de producción local, en medio de una fuerte caída de ventas y la competencia de productos importados.
La tradicional marca argentina Lumilagro decidió detener la fabricación de ampollas de vidrio para sus termos en la planta de Tortuguitas y comenzará a importar componentes desde Asia. La decisión marca un cambio profundo en el modelo de negocio de la empresa, que durante décadas se caracterizó por producir en el país uno de los productos más emblemáticos de la cultura del mate.
Fundada en 1941, la compañía fue durante muchos años la principal fabricante de termos con botella de vidrio en América Latina. Sin embargo, el contexto del mercado cambió significativamente en los últimos años y obligó a la firma a replantear su esquema productivo.
De acuerdo con directivos de la empresa, el principal problema fue la fuerte caída en las ventas, que en los últimos dos años se redujeron cerca de un 50%. Este escenario se combinó con el avance de productos importados más baratos y con cambios en las preferencias de los consumidores, que comenzaron a inclinarse cada vez más por los termos de acero inoxidable.
El proceso de reconversión también tuvo impacto en el empleo. La compañía llegó a contar con más de 300 trabajadores en su momento de mayor actividad, pero en los últimos años la plantilla se redujo de forma significativa. Actualmente mantiene alrededor de 50 empleados directos y otros 50 indirectos tras un proceso de retiros y reducción de personal.
A partir de este cambio, las ampollas de vidrio para los termos comenzarán a importarse desde países asiáticos como India y Vietnam, mientras que los modelos de acero inoxidable serán fabricados principalmente en China. En Argentina quedarán tareas vinculadas al diseño, control de calidad y personalización de los productos.
Desde la empresa explicaron que el objetivo es mantener la presencia de la marca en el mercado local, aunque bajo un esquema productivo distinto al histórico. La planta continuará operando en algunas etapas del proceso, como el ensamblado y la personalización de los termos con diferentes diseños.
El cambio representa un giro significativo para una compañía que durante décadas fue símbolo de la industria nacional y del termo clásico utilizado para el mate en millones de hogares argentinos.



