Pese a las críticas: por decreto, el Gobierno retira el Sable Corvo de San Martín del Museo Histórico Nacional

sable san Martin
Read Time:4 Minute, 24 Second

El Gobierno oficializó este martes el traslado del sable corvo del general José de San Martín. Por decreto, se ordenó que deje el Museo Histórico Nacional y sea reubicado en el edificio militar del Regimiento de Granaderos a Caballo.

La medida se dio a conocer mediante el Decreto 81/2026, publicado en la última edición del Boletín Oficial. Allí, se indica que la decisión busca “asegurar su adecuada guarda, conservación y custodia permanente” de la histórica pieza.

En los considerandos de la norma, firmada por el presidente Javier Milei y el jefe del Ejército, Carlos Alberto Presti, se destaca que la espada del Libertador “integra el patrimonio histórico de la Nación” y “constituye uno de los símbolos más representativos de la soberanía nacional y de la consolidación de la independencia como expresión material del proceso emancipador y del ideal de libertad que dio origen a la República Argentina”.

Al mismo tiempo se resalta que en el pasado fue blanco de robos. “Fue objeto de hechos ilícitos en dos oportunidades mientras se encontraba bajo la guarda del Museo Historico Nacional, en los años 1963 y 1965″. Por estos antecedentes, “atendiendo a su valor histórico y simbólico”, se afirma que surge la “necesidad de adoptar medidas orientadas a fortalecer su protección, seguridad y adecuado resguardo institucional”.

“Establécese que el referido Sable Corvo quedará bajo la guardia y custodia del Regimiento de Granaderos a Caballo ‘General San Martín’” que será “responsable de su preservación, seguridad e integridad, conforme a las normas y protocolos que resulten aplicables”.

La reubicación del sable que empuñó el prócer fue cuestionada por la Asociación Argentina de Investigadores de en Historia (AAIH), que considera que “representa un grave antecedente en materia de protección de patrimonio histórico”.

Según explicaron, el traslado al Regimiento de Granaderos a Caballo “contraviene el decreto presidencial de 1897, que acepta la donación de la pieza a la Nación Argentina por parte de sus últimos poseedores y que establece como destino el Museo Histórico Nacional, institución pública, civil y abierta a la ciudadanía”.

En este sentido, remarcaron que el sable había sido dado en custodia en 1967 al Regimiento de Granaderos durante la dictadura militar de Juan Carlos Onganía, pero luego, “en 2015, un nuevo decreto presidencial lo restituyó al MHN”.

La AAIH sostuvo que el traspaso al edificio militar “desconoce el valor patrimonial, histórico y simbólico que implica su preservación y exhibición en el MHN”. Al mismo tiempo que subrayó que “las condiciones de conservación y acceso al público” en el museo “están garantizados”.

La historia del Sable Corvo

El Sable Corvo llegó a manos de José de San Martín en 1811, cuando se encontraba en Inglaterra. Desde entonces lo acompañó en momentos clave de la gesta independentista: estuvo en la batalla de San Lorenzo y en las campañas de Chile y del Perú, en enfrentamientos decisivos para la independencia. Ya retirado de la vida pública y exiliado en Francia, San Martín decidió en 1844 enviar su sable a Juan Manuel de Rosas, que en ese momento gobernaba la Confederación Argentina. Tras la muerte de Rosas, en 1877, la pieza quedó en manos de su yerno, Máximo Nepomuceno Terrero, esposo de Manuela Rosas, hija del exgobernador bonaerense.

A fines del siglo XIX, la familia resolvió desprenderse del arma. En 1897, Manuela Rosas y su marido donaron el sable y lo enviaron a Buenos Aires junto con una carta dirigida a Adolfo Carranza, fundador y primer director del Museo Histórico Nacional. Por decisión de la familia, el sable quedó allí depositado, junto con otros objetos vinculados a San Martín que más tarde serían donados por sus nietas.

La historia del sable volvió a tensarse en la década de 1960. En 1963 fue robado por miembros de la Juventud Peronista, que afirmaron que quedaría bajo custodia de la juventud argentina. Días después fue devuelto y quedó resguardado de manera provisoria en el Regimiento de Granaderos a Caballo. Por orden judicial, en 1964 regresó al Museo Histórico Nacional, pero en 1965 volvió a ser sustraído por integrantes de la misma organización. 

El sable reapareció recién el 4 de junio de 1966, cuando fue restituido al Ejército. Un año más tarde, el Decreto 8756/1967, firmado durante la dictadura de Juan Carlos Onganía, dispuso su guarda definitiva en el Regimiento de Granaderos a Caballo. Ese esquema se mantuvo durante casi cinco décadas, hasta que en 2015, durante la presidencia de Cristina Fernández, un decreto ordenó su traslado nuevamente al Museo Histórico Nacional, interrumpiendo la custodia que ejercían los Granaderos. 

Tras ese derrotero, la decisión del Gobierno de restituir el arma histórica al Regimiento de Granaderos también generó cuestionamientos por parte de descendientes de Rosas. Lucía Ezcurra, familiar directa del exgobernador bonaerense, expresó públicamente su rechazo al traslado y recordó que el sable fue legado por San Martín a Rosas y posteriormente donado al Estado para su depósito en el Museo Histórico Nacional. En sus críticas, sostuvo que la medida desconoce la voluntad original vinculada al destino de la pieza y cuestionó el rol del Poder Ejecutivo en la disposición del bien histórico, en el marco de la controversia abierta por el decreto que ordenó su traslado al Regimiento de Granaderos.

Fuente: La Nueva Mañana

Share on facebook
Facebook
Share on pinterest
Pinterest
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on email
Email
Scroll al inicio