El estado que mejor representa a la segunda etapa de Donald Trump en el poder, Texas, es desde ahora el primer estado de EEUU en prohibir el uso de la inteligencia artificial (IA) DeepSeek, creada en China. ¿El temor? Que el gobierno del gigante asiático pueda acceder a información confidencial almacenada en servidores ubicados en ese país.
La medida fue oficializada por el gobernador Greg Abbott, quien firmó una orden ejecutiva que impide el uso de la aplicación en dispositivos estatales con el objetivo de “proteger” la infraestructura crítica de intrusos.
En EEUU, el “fantasma comunista” llevó al senador republicano Josh Hawley a presentar un proyecto de ley que busca prohibir a todos los ciudadanos estadounidenses el uso de la aplicación y la interacción con otras tecnologías de inteligencia artificial desarrolladas en China.
De ser aprobado, quienes infrinjan la ley podrían enfrentar multas de hasta un millón de dólares en el caso de individuos y de hasta 100 millones de dólares para empresas, además de penas de prisión de hasta 20 años.
La controversia en torno a esta aplicación radica en que almacena los datos de sus usuarios en servidores ubicados en China, donde las empresas están obligadas por ley a compartir información con el gobierno si se les requiere.
Las primeras instituciones que prohibieron el uso de Deepseek en EEUU fueron la Marina de ese país, la NASA y otras entidades gubernamentales.
Las inquietudes sobre la seguridad de los datos no son exclusivas de Estados Unidos. Italia, Taiwán y Australia tomaron medidas similares contra DeepSeek.
En el caso de Italia, la aplicación fue retirada de las tiendas digitales de Apple y Google y se inició una investigación para determinar si cumple con las normativas europeas de protección de datos. Taiwán impuso restricciones en organismos gubernamentales y exhortó a empresas estratégicas a hacer lo mismo. Australia, por su parte, anunció la prohibición el 4 de febrero de 2025, alegando riesgos significativos para la seguridad nacional.
Fuente: Infonews



