Fecha cierta y fija para los comicios municipales: Un paso adelante en la reparación institucional de Córdoba

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Una de las primeras misiones que nos propusimos desde el Bloque UCR al asumir las bancas en el Concejo Deliberante, es la cuestión institucional de Córdoba.


El escenario de fondo es la delicada situación que atraviesa la democracia de nuestra ciudad, causa y efecto de las dolorosas inequidades sociales que observamos a diario. Estamos convencidos que el progreso depende del respeto a la ley, a los principios republicanos de
división de poderes y, esencialmente, a la participación activa del pueblo. Esta verdad histórica, lamentablemente, es socavada constantemente por los gobiernos justicialistas que han pasado por la ciudad. Tanto Llaryora como Passerini no han confiado en la potencia de la ciudadanía que gobiernan, por eso declaran emergencias que le quitaron facultades al Concejo (ya van cinco periodos) o, lo que nos convoca hoy, pergeñan procesos electorales que merecen un aplazo absoluto.


Este es el dato más preocupante: que en la ciudad de Córdoba un 42% del electorado no concurra a las urnas a emitir su voto, como sucedió el año pasado. O como ocurrió recientemente y tras un proceso llevado adelante por el propio peronismo en Río Cuarto, los comicios municipales contaron allí sólo con el 55% de participación.


A 40 años de la recuperación de la democracia argentina, este hecho debería entristecernos a todos los actores políticos y llevarnos a una honda reflexión. Desde el Radicalismo estamos convencidos de nuestra vocación democrática, y en ese sentido hemos presentado una primera propuesta para comenzar el camino de reparación institucional que necesita nuestra ciudad. Consiste en fijar de ahora en más las elecciones municipales en el segundo domingo de septiembre.


Esta práctica tiene todas las ventajas de su parte y ninguna objeción seria para hacerle en contra. Claro está que será un mal trago para quienes están acostumbrados a la especulación sin límites. Previsibilidad, igualdad ante la ley para los partidos políticos y, especialmente, la garantía de que nunca más se fijarán las elecciones en feriados, vacaciones o días festivos, como sucedió en Córdoba y en Río Cuarto. Estas jugadas de un oficialismo cínico y descreído de la democracia y de la potencia del pueblo debieran ser cosas del pasado. Sin embargo, la realidad ha mostrado que, de ser necesario, se cargarán todas las instituciones libres y participativas en aras de consolidar y concentrar su poder
hegemónico.


La Unión Cívica Radical está en la vereda del frente de esa concepción política. Por eso vamos a trabajar para dar todos los debates profundos que las instituciones de la ciudadanía necesitan, para volver a la senda del verdadero progreso.

Por Sergio Piquillem, concejal de la ciudad de Córdoba por el bloque de la UCR.

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