Pity Álvarez, ante la recta final del juicio: comienzan los alegatos por el crimen de Cristian Díaz

Pity Alvarez
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El proceso contra el exlíder de Viejas Locas e Intoxicados entra en una etapa decisiva. Este viernes declara su hermana y comienza la exposición de la querella, que representa a la familia de la víctima. La Fiscalía y la defensa presentarán sus conclusiones la próxima semana. El músico reconoció haber disparado, pero sostuvo que se sintió acorralado y que actuó en una situación de peligro.

El juicio contra Cristian “Pity” Álvarez por el homicidio de Cristian Díaz ingresa este viernes 6 de noviembre en su tramo decisivo. Después de varios meses de debate, interrupciones y audiencias atravesadas por la situación de salud del músico, el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N.º 29 de la Ciudad de Buenos Aires comienza a escuchar los alegatos de las partes. La jornada está prevista para las 11:30 y tendrá como primera instancia la declaración de Silvina Álvarez, hermana del cantante, antes de la exposición de los abogados que representan a la familia de la víctima.

El crimen ocurrió el 12 de julio de 2018 en el complejo habitacional Cardenal Samoré, en Villa Lugano. Según la acusación, Álvarez efectuó cuatro disparos contra Díaz, quien murió como consecuencia de las heridas recibidas. El músico llegó a juicio acusado de homicidio agravado por el uso de un arma de fuego y también se le atribuye la portación ilegítima de un arma de uso civil. El caso tuvo una extensa trayectoria judicial y estuvo marcado por la suspensión del proceso durante un período en el que la Justicia consideró que el artista no se encontraba en condiciones psíquicas de afrontar el debate.

La primera exposición de este viernes estará a cargo de la querella, representada por los abogados Fernando Burlando y Fabián Améndola, quienes defienden los intereses de la familia de Díaz. Según trascendió, solicitarían una pena de diez años y ocho meses de prisión, correspondiente al mínimo que consideran aplicable por el homicidio agravado por el empleo de un arma de fuego. La presentación buscará sostener la responsabilidad penal del acusado a partir de las pruebas y testimonios reunidos durante el juicio, además de responder a la hipótesis defensiva que plantea que el músico actuó para protegerse.

La estrategia de la defensa, encabezada por Sebastián Queijeiro y Javier Baños, apunta precisamente a demostrar que Álvarez actuó en legítima defensa o, de manera subsidiaria, que existió un exceso en esa conducta. Los abogados sostienen que aquella madrugada el músico se sintió amenazado por Díaz y que la situación previa al disparo debe ser considerada para evaluar lo ocurrido. Entre los elementos que mencionaron aparecen el testimonio de Agustina Inbernoz, quien acompañaba al cantante, y una pericia que detectó partículas compatibles con residuos de disparo en una de las manos de la víctima. La interpretación y el alcance de esas pruebas serán parte central de la discusión judicial.

El propio Álvarez declaró por primera vez durante el debate el pasado lunes y brindó su reconstrucción de aquella noche. Ante los jueces sostuvo que se sintió “acorralado” y reconoció que tenía el arma consigo. También describió que apuntó hacia el cuerpo de Díaz y que luego experimentó una especie de desconexión durante algunos segundos. “No era yo, me transformé”, expresó al intentar explicar su reacción. Su declaración incluyó referencias a la discusión previa, a sus temores y a lo que recuerda de los instantes posteriores al hecho. Esos dichos constituyen la versión del acusado y deberán ser evaluados junto con el resto de las pruebas.

Durante esa misma exposición, el músico manifestó arrepentimiento por lo ocurrido y expresó su intención de colaborar con las hijas de Díaz mediante la organización de un recital solidario. También dijo comprender el dolor de la familia y recordó su propia experiencia de haber perdido a su padre. Sin embargo, el arrepentimiento expresado por el acusado no resuelve por sí mismo la cuestión central del juicio: determinar si existió legítima defensa, si hubo un exceso o si corresponde atribuirle responsabilidad penal por el homicidio en los términos planteados por la acusación.

El cronograma judicial continuará el miércoles 11 de noviembre, cuando presente su alegato el fiscal general Sandro Abraldes. Dos días después, el viernes 13, será el turno de los abogados defensores, quienes expondrán su interpretación de las pruebas y solicitarán la resolución que consideran correspondiente. Una vez concluidas las exposiciones, el tribunal deberá evaluar los argumentos de todas las partes antes de dictar sentencia. La decisión tendrá que establecer la responsabilidad penal de Álvarez y determinar las consecuencias jurídicas que correspondan por los hechos que se le atribuyen.

El caso vuelve a poner en primer plano una historia que lleva más de ocho años atravesada por el impacto de un homicidio, la situación personal y sanitaria de un músico de enorme exposición pública y una discusión judicial sobre los límites de la legítima defensa. Pero detrás de la notoriedad de Pity Álvarez está la familia de Cristian Díaz, que reclama justicia por una muerte que cambió sus vidas. El comienzo de los alegatos marca el ingreso a la última etapa del debate: ahora serán los argumentos jurídicos y la valoración de las pruebas, y no la repercusión mediática del caso, los que deberán orientar la decisión del tribunal.

Fuente: Noticias Argentinas

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