El jefe de Gobierno porteño aseguró que los ministerios de Justicia y Seguridad trabajan para identificar a los jóvenes que atacaron a trabajadoras sexuales trans en los Bosques de Palermo. La agresión quedó registrada en videos que fueron difundidos por los propios participantes en redes sociales. La Justicia abrió una investigación de oficio y analiza las posibles responsabilidades penales.
El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, condenó públicamente el ataque contra trabajadoras sexuales trans ocurrido en los Bosques de Palermo y aseguró que el Ejecutivo porteño avanzará para identificar a los responsables. “Los ataques ocurridos en Palermo son de suma gravedad y no vamos a permitir que estos delitos queden impunes”, expresó el funcionario a través de una publicación en su cuenta de X. El pronunciamiento se produjo luego de que las imágenes de las agresiones se viralizaran en distintas plataformas digitales y generaran un amplio repudio.
Macri informó que impartió instrucciones a los ministros de Justicia, Gabino Tapia, y de Seguridad, Horacio Giménez, para que trabajen en la investigación. “Ya están avanzando con la investigación para identificar a estos delincuentes. Les vamos a caer con todo el peso de la ley”, sostuvo. La Policía de la Ciudad interviene en el caso y busca establecer quiénes participaron de los hechos. Al momento de las primeras declaraciones oficiales, no se habían informado detenciones.
El episodio ocurrió durante la madrugada del lunes en los Bosques de Palermo, cuando un grupo de jóvenes atacó a varias mujeres trans que se encontraban en el lugar. De acuerdo con los testimonios difundidos y los registros audiovisuales, los agresores las persiguieron y les arrojaron distintos objetos, entre ellos palos, piedras y conos de tránsito. Las imágenes muestran golpes y escenas de violencia que fueron registradas por los propios participantes y posteriormente publicadas en redes sociales, acompañadas por expresiones discriminatorias y burlas hacia las víctimas.
Según la reconstrucción publicada por distintos medios, el ataque habría involucrado a un grupo numeroso de jóvenes que participaba de una convocatoria vinculada con el ciclismo stunt, una disciplina que consiste en realizar trucos y acrobacias con bicicletas. Uno de los organizadores del encuentro explicó que había un recorrido establecido, pero que un grupo se apartó y se dirigió hacia la zona donde estaban las trabajadoras sexuales trans. Allí habrían comenzado las provocaciones y agresiones que terminaron en un enfrentamiento.
Las consecuencias del episodio incluyeron lesiones entre las personas involucradas. La información difundida por medios nacionales señala que al menos seis mujeres trans resultaron afectadas, algunas con heridas de consideración. También se informó que un adolescente de 14 años sufrió un golpe en la cabeza durante el enfrentamiento y fue trasladado por el SAME al Hospital Fernández, donde recibió atención médica por un corte superficial y un traumatismo craneoencefálico leve. La investigación deberá determinar las circunstancias de las lesiones y la participación de cada una de las personas involucradas.
La Justicia porteña abrió una investigación de oficio a través de la Unidad de Flagrancia Norte del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad. La fiscal Andrea Scanga, especializada en discriminación, quedó vinculada a las actuaciones. Entre las líneas que se analizan se encuentra la posible aplicación de un agravante por odio de género, aunque la calificación legal definitiva dependerá de las pruebas reunidas y de las decisiones judiciales. La identificación de los participantes, el análisis de los videos y los testimonios de las víctimas serán elementos centrales para reconstruir lo sucedido.
El ataque también provocó el repudio de organizaciones y referentes de la comunidad LGBTIQ+. Desde la Fundación Igualdad, su presidente, Pedro Paradiso Sottile, calificó lo ocurrido como un acto de violencia y un posible delito de odio por identidad de género. El dirigente cuestionó que los agresores hayan filmado y difundido las imágenes como si se tratara de una situación humorística. Por su parte, referentes de la comunidad señalaron la vulnerabilidad que atraviesan las personas travestis y trans y reclamaron que la investigación avance para establecer responsabilidades.
La repercusión del caso volvió a poner en discusión la violencia y la discriminación que enfrentan las mujeres trans en los espacios públicos, así como el impacto de los mensajes de hostilidad que circulan en las redes sociales. Mientras el Gobierno porteño prometió aplicar la ley contra los responsables, las actuaciones judiciales deberán determinar cómo se organizó el ataque, quiénes participaron y si existió una motivación discriminatoria. Por el momento, la investigación continúa abierta y las autoridades trabajan para identificar a los agresores.
Fuente: Agencia Noticias Argentinas



