Sergio Schulz y Griselda Gritzmacher, comerciantes de Oberá, fueron asesinados luego de salir a cobrar una deuda. La pareja tenía más de $50 millones pendientes de cobro por la venta financiada de electrodomésticos. Hay un hombre detenido y la Justicia investiga si un conflicto comercial fue el móvil del ataque.
La investigación por el doble homicidio de Sergio Adrián Schulz, de 39 años, y Griselda Yamila Gritzmacher, de 29, avanza sobre una posible disputa económica vinculada con la actividad comercial que desarrollaba la pareja en Oberá, Misiones. Sus cuerpos fueron encontrados en un camino rural de Los Helechos, junto a su automóvil. En el asiento trasero del vehículo estaba su hijo de dos años, que sobrevivió al ataque. En las últimas horas, las autoridades detuvieron a un hombre de 40 años señalado como principal sospechoso.
Uno de los datos que tomó relevancia para los investigadores es que las víctimas tenían más de 50 millones de pesos pendientes de cobro. La pareja se dedicaba a la comercialización de electrodomésticos mediante financiación propia, con entregas particulares y pagos en cuotas. La noche anterior al crimen les habían contado a sus familiares que saldrían a cobrar una cuenta, un elemento que orientó la investigación hacia sus relaciones comerciales y los compromisos económicos que mantenían con distintos clientes.
La hipótesis de un conflicto por una deuda adquirió mayor fuerza a partir del análisis de la documentación encontrada en la vivienda de las víctimas. Los investigadores identificaron operaciones comerciales y personas que mantenían importantes saldos pendientes. Entre ellas aparece el entorno del principal sospechoso, quien habría tenido vínculos comerciales con Schulz y Gritzmacher. Sin embargo, la Justicia todavía debe establecer si ese conflicto fue efectivamente el desencadenante de los asesinatos.
El detenido es un hombre oriundo de Oberá que, según la información difundida por medios locales, registra antecedentes y denuncias vinculadas con presuntas estafas y defraudaciones. Los investigadores buscan reconstruir su relación con la pareja y determinar si existió un reclamo económico previo. También se secuestraron teléfonos celulares que serán sometidos a peritajes para analizar comunicaciones, movimientos y posibles conexiones con el lugar donde ocurrió el doble homicidio.
La causa está a cargo del juez de Instrucción Diego Lafatta y cuenta con la intervención de distintas áreas de la Policía de Misiones, la Dirección de Homicidios, la Secretaría de Apoyo para Investigaciones Complejas y Cibercrimen. De acuerdo con lo informado por las autoridades, se realizaron siete allanamientos, se tomaron once declaraciones testimoniales y se secuestraron más de 25 elementos de interés. Además, se incorporaron registros de más de 19 cámaras de seguridad para reconstruir los movimientos de las víctimas y del sospechoso.
Los resultados preliminares de las autopsias también aportaron elementos para reconstruir el ataque. Sergio Schulz presentaba heridas en los brazos y una lesión profunda en la región cervical que le provocó la muerte. Griselda Gritzmacher tenía lesiones compatibles con intentos de defensa y heridas de gravedad. Los investigadores analizan las evidencias para establecer la secuencia de los hechos y determinar las circunstancias en las que ambos fueron asesinados.
La situación de los dos hijos de la pareja constituye uno de los aspectos más dolorosos del caso. El niño de dos años fue encontrado con vida en el asiento trasero del automóvil y recibió asistencia sanitaria y psicológica. El otro hijo, de nueve años, no estaba en el lugar y quedó al cuidado de familiares. Las autoridades provinciales informaron que ambos se encuentran bajo el cuidado de su entorno familiar.
El caso también expone el trasfondo económico de una actividad comercial que depende de la financiación directa a los clientes y de la recuperación de las cuotas para sostener su funcionamiento. En un contexto de dificultades para cumplir con las obligaciones financieras, la morosidad aparece como uno de los elementos que atraviesan la investigación. No obstante, las deudas no constituyen por sí mismas una explicación ni una prueba de responsabilidad penal: la Justicia deberá determinar qué ocurrió, cuál fue el móvil y qué participación tuvo el detenido en el doble homicidio.
Fuente: El Destape



