El papa León XIV destacó la operación humanitaria que permitió evacuar a civiles de Oleshki, una localidad ucraniana bajo control ruso, y reclamó que la cooperación entre las partes sirva para avanzar hacia nuevas iniciativas de paz. El llamado se produjo durante el Ángelus, antes de su próxima gira por Sudamérica, que incluirá una visita a la Argentina el 8 de noviembre.
El papa León XIV volvió a pronunciarse sobre la guerra en Ucrania y pidió que la reciente tregua humanitaria permita abrir una nueva etapa de diálogo entre las partes enfrentadas. Durante el tradicional rezo del Ángelus de este domingo, el pontífice destacó el operativo que hizo posible asistir y evacuar a civiles de la ciudad de Oleshki, y expresó su esperanza de que esa cooperación se traduzca en medidas concretas para avanzar hacia la paz. El mensaje se produjo en un contexto en el que continúan las hostilidades y las dificultades para proteger a la población civil.
“Espero que la colaboración entre las partes, que ha hecho posible este gesto de humanidad tan necesario, fomente la voluntad de diálogo y dé lugar a nuevas iniciativas concretas de paz”, expresó León XIV. Sus palabras apuntaron a destacar el valor de los acuerdos humanitarios como una posible vía para reducir el sufrimiento de la población y generar condiciones que permitan avanzar hacia entendimientos más amplios entre Rusia y Ucrania.
La operación humanitaria se desarrolló en Oleshki, una localidad bajo control ruso que atravesaba una situación crítica debido a la escasez de agua potable, alimentos y suministros médicos, además de los bombardeos y las dificultades para acceder a las zonas cercanas. La situación de sus habitantes había generado preocupación por las condiciones de vida y los riesgos que enfrentaban quienes permanecían en el lugar. El operativo permitió organizar asistencia y una evacuación voluntaria y segura para parte de la población civil.
La iniciativa fue posible a partir de gestiones diplomáticas en las que participaron la Santa Sede y Estados Unidos. León XIV mantuvo conversaciones telefónicas con el presidente ruso, Vladímir Putin, y con el mandatario ucraniano, Volodímir Zelenski, para solicitar una pausa en los combates que facilitara el ingreso de alimentos y medicamentos y permitiera evacuar a quienes quisieran abandonar la ciudad. La primera dama estadounidense, Melania Trump, también participó en las gestiones vinculadas con el acuerdo humanitario.
Aunque las autoridades no difundieron la cantidad exacta de personas evacuadas por razones de seguridad, Melania Trump señaló que podrían haber sido más de 750. La operación también contempló la entrega de asistencia a quienes permanecieron en Oleshki. El resultado fue presentado como un avance humanitario en medio de un conflicto que continúa provocando desplazamientos, daños materiales y graves dificultades para las comunidades que viven cerca de la línea del frente.
La tregua acordada para facilitar la operación tenía previsto finalizar este domingo por la noche. Según la información publicada por La Nueva Mañana, fue considerada la pausa más prolongada en los combates a lo largo de la línea del frente desde el comienzo de la invasión rusa a gran escala en febrero de 2022. Sin embargo, el alto el fuego no implicó una interrupción general de las hostilidades: los ataques continuaron en otras zonas de Ucrania y algunos habitantes de Oleshki habrían optado por permanecer en la localidad.
El pontífice buscó destacar que la cooperación alcanzada para concretar la asistencia humanitaria puede servir como punto de partida para nuevos esfuerzos diplomáticos. No obstante, el éxito de una operación localizada no supone por sí mismo un avance definitivo hacia el fin de la guerra, ya que persisten diferencias políticas y militares profundas entre Moscú y Kiev. El desafío consiste en transformar los acuerdos puntuales en mecanismos sostenidos de diálogo que permitan proteger a los civiles y reducir la intensidad del conflicto.
El mensaje de León XIV se produjo, además, en vísperas de su gira por Sudamérica, que incluirá una visita a la Argentina prevista para el 8 de noviembre. Antes de iniciar el viaje, el Papa volvió a colocar la paz y la asistencia a las poblaciones afectadas por la guerra en el centro de su mensaje público. Su llamado busca que el entendimiento alcanzado en Oleshki no quede limitado a una operación excepcional, sino que impulse nuevas iniciativas capaces de abrir caminos hacia una solución pacífica.
Con ayuda de la Nueva Mañana



