La tapa de Clarín desató un nuevo enfrentamiento entre Kicillof y La Cámpora por las candidaturas de 2027

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Dirigentes cercanos a Máximo Kirchner salieron a cuestionar al gobernador bonaerense después de que Clarín publicara que rechaza las candidaturas definidas “a dedo” y apuesta a competir en una PASO. Desde el entorno de Kicillof negaron que haya planteado enfrentar directamente a Cristina Kirchner y sostuvieron que su propuesta es que el peronismo resuelva sus diferencias mediante las urnas.

La interna del peronismo volvió a escalar después de la publicación de una tapa del diario Clarín que presentó a Axel Kicillof como un gobernador dispuesto a desafiar a Cristina Fernández de Kirchner y rechazar que las candidaturas de 2027 se definan mediante acuerdos entre dirigentes. La repercusión fue inmediata: referentes de La Cámpora y del espacio que conduce Máximo Kirchner cuestionaron públicamente al mandatario bonaerense y reavivaron una disputa que atraviesa al principal espacio opositor. El conflicto expone las diferencias sobre el liderazgo partidario, la construcción de una alternativa nacional y el mecanismo para elegir a quienes competirán en las próximas elecciones.

Según la reconstrucción publicada por Clarín, Kicillof mantuvo el jueves una reunión con intendentes de su espacio en la sede de la Gobernación, en La Plata. Durante ese encuentro habría planteado que el futuro del peronismo no podía depender de decisiones tomadas “a dedo” ni de acuerdos de dirigentes y propuso que las candidaturas se definan mediante una competencia interna. La frase que trascendió fue: “No puede ser que el futuro de nuestro espacio dependa de decisiones tomadas a dedo o de acuerdos de rosca”. La tapa del diario interpretó esas declaraciones como un desafío directo a Cristina Kirchner y Sergio Massa, aunque el artículo no reprodujo una cita textual en la que Kicillof mencionara a ambos dirigentes.

El primero en responder fue el senador bonaerense Emmanuel González Santalla, referente de La Cámpora en Avellaneda, quien cuestionó al gobernador a través de sus redes sociales. El legislador le reprochó que ahora rechace las decisiones tomadas desde las conducciones partidarias, cuando fue Cristina Kirchner quien impulsó su candidatura a gobernador en 2019. En su publicación ironizó sobre el posicionamiento de Kicillof y lanzó una de las frases que marcaron el tono del enfrentamiento: “Peor que la ingratitud, es la estupidez”. El cuestionamiento apunta a recordar el respaldo político que recibió el mandatario para llegar a la Gobernación y pone en discusión su relación con la conducción histórica del kirchnerismo.

A las críticas se sumó Fernanda Raverta, exdirectora ejecutiva de ANSES y dirigente cercana a Máximo Kirchner. La referente de La Cámpora cuestionó que las diferencias con Cristina aparezcan en un momento en que la expresidenta se encuentra detenida y sostuvo que su espacio está dispuesto a competir en una PASO con cualquier dirigente del campo popular. En su mensaje también reivindicó el liderazgo de Cristina y llamó a no perder de vista el enfrentamiento con las políticas del gobierno de Javier Milei. Facundo Tignanelli, jefe del bloque de diputados bonaerenses de Unión por la Patria, también intervino en la discusión y vinculó la disputa política con problemas de gestión provincial, entre ellos los cortes de electricidad y los aumentos tarifarios.

Desde el entorno de Kicillof, sin embargo, rechazaron la interpretación de que el gobernador hubiera planteado una interna directamente contra Cristina Kirchner. Un colaborador del mandatario aseguró a La Política Online que en la reunión no se mencionó a la expresidenta, ni a Massa, ni a otros posibles candidatos. También cuestionó que se haya tomado la tapa de Clarín como una descripción literal de lo ocurrido. Dos intendentes que participaron del encuentro coincidieron en que Kicillof no habló de enfrentar a Cristina y señalaron que su planteo se limitó a defender la competencia interna como mecanismo para resolver las candidaturas. Uno de ellos reconoció, de todos modos, que existe una disputa de poder dentro del peronismo y que el proceso de ordenamiento no será sencillo.

El trasfondo de la controversia es la discusión sobre las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). En la última reunión del peronismo realizada en la Casa de La Pampa, con la participación de Kicillof, Massa y Máximo Kirchner, los distintos sectores habían acordado defender ese mecanismo y comenzar a trabajar para bloquear la iniciativa del Gobierno nacional que busca suspenderlo. Para el gobernador bonaerense, las primarias representan una herramienta para que la militancia y el electorado definan las candidaturas sin que las decisiones queden concentradas en las conducciones partidarias. La discusión, por lo tanto, no se limita a quién será el candidato presidencial, sino también a quién tendrá la autoridad para ordenar el armado electoral.

La disputa también está relacionada con la construcción del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el espacio político que impulsa Kicillof y que busca ampliar su autonomía dentro del peronismo. El gobernador viene desarrollando una agenda propia con intendentes, dirigentes sindicales y referentes territoriales, mientras distintos sectores del kirchnerismo reivindican el papel de Cristina en la construcción política que permitió recuperar la provincia de Buenos Aires en 2019. La tensión combina diferencias sobre el liderazgo, la estrategia frente al Gobierno nacional y la posibilidad de que Kicillof proyecte una candidatura presidencial. En ese escenario, cualquier señal sobre el método de selección de candidatos puede ser interpretada como un movimiento dentro de la disputa por la conducción del PJ.

La reacción de La Cámpora y las desmentidas del entorno del gobernador dejaron en evidencia que la interna peronista continúa abierta, incluso después de los encuentros destinados a acercar posiciones. Mientras Kicillof defiende que las candidaturas se definan mediante una competencia interna, los dirigentes cercanos a Máximo Kirchner le recuerdan el respaldo que recibió de Cristina para llegar al poder provincial y cuestionan el momento en que plantea esa discusión. Por ahora, no hay una ruptura formal ni una candidatura definida, pero el episodio muestra que el armado de 2027 estará atravesado por una disputa que excede los nombres: también se debate el liderazgo, la representación y el modo en que el peronismo elegirá su rumbo político.

Fuente: La Política Online

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