La agenda política nacional estuvo atravesada por movimientos y tensiones en distintos frentes. Mientras Sergio Massa busca ampliar los vínculos dentro del peronismo y Axel Kicillof profundiza sus diferencias con La Cámpora, el espacio opositor prepara una estrategia con asesores brasileños vinculados a la campaña de Lula. En paralelo, Mauricio Macri descartó avances concretos para un acuerdo electoral entre el PRO y La Libertad Avanza, y el Gobierno exhibió su acercamiento con gobernadores en una cumbre empresarial en Rosario.
El triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil reactivó las expectativas de distintos sectores del peronismo argentino y abrió una nueva etapa de conversaciones sobre la estrategia electoral de 2027. En ese escenario, Sergio Massa intensificó los contactos con dirigentes de diferentes provincias, gobernadores, intendentes y representantes de sectores sindicales y productivos. Cerca del exministro de Economía aseguran que su prioridad es construir puentes y reunir a las distintas expresiones del peronismo, antes que definir una eventual candidatura presidencial. Aunque no descartan que vuelva a competir, sostienen que esa decisión deberá tomarse más adelante y de manera colectiva. El massismo busca así recuperar protagonismo en la reorganización opositora sin quedar condicionado por las disputas entre las principales conducciones del PJ.
Ese trabajo territorial también tiene expresiones provinciales. En Mendoza, dirigentes del Frente Renovador participaron del lanzamiento de Encuentro por Mendoza, un espacio que reúne a sectores políticos, sindicales y productivos con la intención de construir una agenda común vinculada al trabajo y la producción. La presentación congregó a más de 300 personas en Godoy Cruz y tuvo entre sus impulsores a Gabriela Lizana, Roberto Righi y Martín Hinojosa, junto con Jorge Difonso, de Unión Popular. La iniciativa refleja la estrategia de ampliar las alianzas más allá de las estructuras tradicionales del peronismo y construir una propuesta con anclaje territorial. Sin embargo, todavía resta definir cómo se traducirá esa articulación en una oferta electoral para 2027.
En la provincia de Buenos Aires, las diferencias entre Axel Kicillof y La Cámpora volvieron a quedar expuestas. El planteo del gobernador a favor de que las candidaturas se definan mediante elecciones primarias generó respuestas de dirigentes cercanos a Máximo Kirchner. Fernanda Raverta cuestionó que se reniegue de las decisiones tomadas por las conducciones partidarias y recordó el respaldo que Cristina Fernández de Kirchner le dio a Kicillof para llegar a la Gobernación. Emmanuel González Santalla también lanzó críticas públicas contra el mandatario. Desde el entorno del gobernador sostienen que su propuesta no estuvo dirigida contra Cristina, sino que apunta a defender las PASO como mecanismo de selección. En paralelo, el massismo considera que la candidatura a gobernador bonaerense terminará resolviéndose mediante un acuerdo de unidad, mientras mantiene diferencias con Kicillof sobre la posibilidad de habilitar la reelección indefinida de intendentes.
La disputa interna se desarrolla mientras el peronismo prepara la llegada de asesores brasileños de la consultora Nordx, vinculados a la estrategia digital que acompañó la campaña de Lula da Silva. Los especialistas compartirán con dirigentes argentinos su experiencia en comunicación política, organización territorial y movilización de votantes. Entre las herramientas que utilizaron en Brasil se destacó una red de WhatsApp que, según las cifras difundidas por la agencia, pasó de 50.000 a 10 millones de integrantes. El objetivo fue conectar la conversación digital con el trabajo presencial y la movilización electoral, especialmente entre quienes no tenían decidido participar. Los asesores sintetizaron esa experiencia con una consigna: “Lo digital solo gana cuando pisa la calle”. Para el PJ argentino, el desafío será adaptar esas herramientas a una realidad política propia, atravesada por diferencias de liderazgo y una discusión todavía abierta sobre las candidaturas.
Las tensiones también atraviesan al oficialismo nacional. Victoria Villarruel volvió a marcar diferencias con Javier Milei al impulsar un programa de adelantos salariales a tasa cero para trabajadores del Senado que necesiten cancelar deudas. La medida busca ofrecer una herramienta de alivio financiero al personal legislativo y contempla la devolución del dinero mediante descuentos sobre los salarios. La iniciativa contrasta con la posición del Poder Ejecutivo, que suele encuadrar el endeudamiento familiar como una cuestión entre privados. En otro escenario, Luis Caputo sufrió una descompensación durante la visita presidencial a las instalaciones mineras de Rio Tinto, en el Salar del Hombre Muerto, Catamarca, ubicado a unos 4.000 metros de altura. El ministro recibió oxígeno y asistencia médica, aunque desde el Gobierno aclararon que se recuperó y que el episodio no revistió gravedad.
La agenda económica tuvo otro capítulo en Rosario, donde se realizó la primera Ronda de Negocios vinculada al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). El encuentro reunió a funcionarios nacionales, gobernadores y representantes de grandes proyectos de minería, energía e infraestructura con pequeñas y medianas empresas interesadas en convertirse en proveedoras. Participaron, entre otros, Karina Milei, Luis Caputo, Diego Santilli y Martín Menem, además de diez gobernadores, entre ellos el santafesino Maximiliano Pullaro, el cordobés Martín Llaryora y el mendocino Alfredo Cornejo. Según los datos difundidos sobre la jornada, representantes de 43 proyectos estratégicos mantuvieron reuniones con unas 1.800 pymes. Sin embargo, la actividad oficial coincidió con una cumbre del Movimiento Nacional Pyme que expuso las dificultades que atraviesa buena parte del sector productivo. La presencia de la primera línea del Gobierno también funcionó como una señal de acercamiento con los mandatarios provinciales, aunque Pullaro evitó confirmar un eventual acuerdo electoral con La Libertad Avanza.
En el PRO, Mauricio Macri volvió a poner distancia respecto de una eventual alianza electoral con el oficialismo libertario. Durante una cena solidaria organizada por la Asociación Civil Hacemos, que preside María Eugenia Vidal, el expresidente fue consultado sobre las negociaciones con La Libertad Avanza y respondió: “No se ha avanzado nada”. La declaración refleja que, pese a los acercamientos legislativos y los contactos entre dirigentes de ambos espacios, no existe por ahora un entendimiento electoral confirmado para 2027. El encuentro reunió a empresarios, referentes sociales y dirigentes del PRO, y tuvo como objetivo recaudar fondos para programas de alfabetización infantil. La actividad permitió además mostrar una foto de unidad partidaria, aunque las definiciones sobre el futuro del espacio amarillo y su relación con Milei continúan pendientes.
El panorama político también estuvo marcado por otros movimientos institucionales y territoriales. En la provincia de Buenos Aires, el presidente de la Suprema Corte, Sergio Torres, volvió a advertir sobre el funcionamiento del máximo tribunal con solo tres jueces sobre siete, debido a cuatro vacantes que todavía no fueron cubiertas. En Chivilcoy, el intendente Guillermo Britos reconoció que evalúa dejar anticipadamente el cargo y que su secretario de Hacienda, Eduardo De Lillo, podría sucederlo para completar el mandato. En el conurbano bonaerense, Leonardo Nardini reunió a intendentes y dirigentes peronistas durante los Juegos Argentinos Urbanos, en una foto que alimentó las especulaciones sobre su proyección provincial. Los distintos episodios muestran que, mientras se acerca el horizonte electoral de 2027, los partidos y sus referentes ya comenzaron a reorganizar alianzas, discutir liderazgos y medir sus posibilidades de construcción política.
Fuente: Ámbito Financiero



