Héctor Amichetti, en exclusiva con Mordisquito: “Nos falta recuperar el sindicalismo de liberación”

Héctor Amichetti
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El histórico dirigente de la Federación Gráfica Bonaerense y referente de la Corriente Federal de Trabajadores analizó la crisis salarial, cuestionó la falta de una estrategia común en el movimiento obrero y llamó al peronismo a discutir un proyecto de país que vaya más allá de las disputas electorales. La entrevista se realizó durante la reunión federal de sindicatos gráficos de todo el país en Córdoba.

La crisis económica, el deterioro de los salarios y las dificultades del movimiento obrero para enfrentar las políticas del Gobierno nacional fueron algunos de los ejes de la entrevista exclusiva que Multimedio Mordisquito realizó a Héctor Amichetti, histórico dirigente de la Federación Gráfica Bonaerense y referente de la Corriente Federal de Trabajadores. El dirigente estuvo presente en Córdoba durante la reunión federal de los sindicatos gráficos de todo el país, un encuentro que reunió a representantes del sector para debatir la situación de los trabajadores y los desafíos de la organización gremial.

Al analizar las dificultades económicas que atraviesan las familias argentinas, Amichetti puso el foco en la situación de los trabajadores registrados y en los acuerdos salariales que se vienen cerrando en distintas actividades. Según sostuvo, los aumentos establecidos en numerosas escalas de convenio se ubican por debajo del 2%, mientras una gran parte de los trabajadores continúa por debajo de la línea de pobreza. Para el dirigente, esta realidad permite comprender por qué cada vez más familias tienen dificultades para llegar a fin de mes y deben recurrir al endeudamiento para afrontar sus gastos cotidianos.

Amichetti vinculó el deterioro de los ingresos con el contexto de recesión y con las dificultades que enfrenta el movimiento sindical para desarrollar una respuesta colectiva. A su entender, la caída de la actividad económica y la pérdida de capacidad adquisitiva condicionan las posibilidades de sostener los reclamos salariales y laborales. Sin embargo, advirtió que el problema no se limita a la situación económica, sino que también responde a una crisis de orientación política y estratégica dentro del propio sindicalismo.

En ese sentido, el dirigente consideró que el movimiento obrero perdió parte de la tradición que históricamente le permitió intervenir en los grandes debates nacionales. Como referencia, mencionó los programas de La Falda y Huerta Grande, así como los 26 puntos impulsados durante la conducción de Saúl Ubaldini. Según explicó, aquellas experiencias expresaban una concepción sindical que no se limitaba a negociar salarios y condiciones de trabajo, sino que también planteaba definiciones sobre el modelo económico, la deuda externa, la producción y la soberanía nacional.

El referente gráfico cuestionó que algunos sectores sindicales hayan adoptado una lógica centrada en negociar para perder lo menos posible frente a las políticas del Gobierno. Desde su perspectiva, la ausencia de un programa compartido debilita la capacidad de confrontación del movimiento obrero y dificulta la construcción de una alternativa frente al modelo económico vigente. Amichetti recordó las movilizaciones contra el Decreto de Necesidad y Urgencia 70 y la Ley Bases, y señaló que, tras las primeras acciones, se produjo una reducción de la participación y de la intensidad del plan de lucha.

Frente a ese escenario, defendió la recuperación del denominado sindicalismo de liberación, una tradición que entiende la organización gremial como parte de una disputa más amplia por el modelo de país. Para Amichetti, el movimiento obrero debe volver a vincular sus reivindicaciones inmediatas con una propuesta de desarrollo basada en la producción, la industria y la defensa de los intereses nacionales. También sostuvo que la influencia política de los sindicatos no depende únicamente del reconocimiento que les otorguen otros actores, sino de su capacidad para organizar, movilizar y sostener posiciones propias.

El dirigente extendió su análisis al presente del peronismo y cuestionó que la discusión política esté demasiado concentrada en las candidaturas, los liderazgos y las referencias internas. En lugar de priorizar quién ocupa cada lugar, planteó la necesidad de discutir cómo unificar a las fuerzas nacionales alrededor de un programa común. Según su mirada, el objetivo no debería limitarse a ganar las próximas elecciones, sino también a construir las condiciones políticas para gobernar con una orientación diferente y evitar nuevas frustraciones sociales.

En esa línea, Amichetti mencionó la deuda externa, el sistema financiero, el comercio exterior y la soberanía nacional como asuntos centrales de cualquier proyecto alternativo. También planteó la necesidad de discutir transformaciones institucionales y recuperar la capacidad del Estado para impulsar políticas de desarrollo. Como conclusión, sostuvo que la reconstrucción de una alternativa política requiere un movimiento sindical con mayor protagonismo y una dirigencia política dispuesta a colocar la discusión sobre el proyecto de nación por encima de la competencia electoral inmediata.

La entrevista exclusiva de Multimedio Mordisquito se realizó durante la reunión federal de los sindicatos gráficos en Córdoba y permitió conocer la mirada de uno de los referentes históricos del sindicalismo argentino sobre el presente económico, gremial y político. Sus definiciones ponen en el centro del debate la relación entre salarios, organización colectiva y proyecto nacional, y plantean un interrogante de fondo para el movimiento obrero y el peronismo: cómo reconstruir una estrategia común frente a un modelo que, según la caracterización del dirigente, afecta el empleo, la producción y los derechos laborales.

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