El dirigente juvenil del Partido de los Trabajadores (PT) y director nacional de la fuerza política analizó la recta final de la campaña brasileña en una entrevista con Multimedio Mordisquito TV. Destacó la movilización popular en defensa de Lula da Silva, advirtió sobre posibles retrocesos en los programas sociales y planteó que la disputa electoral también pone en juego la democracia, la soberanía y el futuro de la integración latinoamericana.
Luiz Boneti, dirigente de la juventud del Partido de los Trabajadores (PT) y director nacional de esa organización política, compartió su mirada sobre la situación brasileña durante la recta final de la campaña electoral, en una entrevista realizada para el streaming especial Bora Lula: elecciones Brasil 2026, de Multimedio Mordisquito TV. Desde Santa Maria, en el estado de Rio Grande do Sul, describió un escenario de intensa actividad política y movilización callejera, incluso bajo la lluvia. Para Boneti, la elección representa una disputa que excede la competencia entre candidatos: se trata de definir la continuidad de un proyecto político que, desde su perspectiva, busca fortalecer la democracia, ampliar los derechos sociales y profundizar los vínculos de Brasil con América Latina.
Durante la conversación, el dirigente trazó un paralelismo entre las propuestas que atribuye a Flávio Bolsonaro y las políticas impulsadas por el presidente argentino Javier Milei. Utilizó la imagen de las herramientas de recorte para señalar que, aunque cambien los símbolos y las formas de comunicación, ambos proyectos podrían compartir una orientación económica que considera perjudicial para los sectores populares. En ese sentido, advirtió que Brasil debe observar la experiencia argentina y evaluar las consecuencias que pueden tener las políticas de ajuste sobre la vida cotidiana de la población. Su planteo vinculó las decisiones electorales con cuestiones concretas como el acceso a la vivienda, la asistencia social, los medicamentos y la protección de los ingresos familiares.
Uno de los principales argumentos de Boneti fue la necesidad de preservar los programas sociales implementados y consolidados durante los gobiernos del PT. Mencionó Minha Casa, Minha Vida, que facilita el acceso a la vivienda; Bolsa Família, destinado a acompañar a hogares en situación de vulnerabilidad; y Farmácia Popular, un programa que permite acceder a medicamentos gratuitos o subsidiados según las prestaciones disponibles. El dirigente sostuvo que estas políticas mejoraron las condiciones de vida de millones de brasileños y alertó sobre la posibilidad de que se vean amenazadas ante un cambio de orientación política. Desde su perspectiva, los derechos sociales no deberían depender exclusivamente de quién ocupa la Presidencia, sino consolidarse como políticas públicas sostenidas en el tiempo.
Boneti también puso el foco en la participación electoral y en la necesidad de convocar a quienes no habían concurrido a votar. Durante la entrevista, se planteó la importancia de llegar a los sectores que se mantienen alejados de las urnas y recordarles que también son destinatarios de las políticas públicas. El dirigente consideró que la defensa de la salud y la educación públicas, los programas sociales y las mejoras en las condiciones de vida debe convertirse en un motivo para participar activamente en la elección. En esa línea, destacó el valor de la organización territorial y de las conversaciones directas con la ciudadanía como herramientas para recuperar la confianza, explicar las consecuencias de los distintos proyectos y promover una mayor participación democrática.
Otro de los ejes centrales de su análisis fue la preocupación por el futuro institucional de Brasil. Boneti sostuvo que la disputa no se limita al próximo período presidencial, sino que puede influir en el rumbo político de las próximas dos décadas. En su interpretación, una eventual llegada de la extrema derecha al Gobierno, combinada con una mayoría conservadora en el Congreso, podría generar condiciones para impulsar cambios institucionales profundos. También advirtió sobre declaraciones de sectores vinculados al bolsonarismo que, según señaló, plantearían limitar la continuidad electoral en el futuro. Sus afirmaciones expresan una preocupación política sobre el funcionamiento de las instituciones y la necesidad de sostener mecanismos democráticos que garanticen la competencia electoral y la alternancia en el poder.
En ese contexto, Boneti mencionó la composición del Congreso brasileño y el peso de las fuerzas de derecha como factores que podrían condicionar la capacidad de un eventual Gobierno de Lula para desarrollar su programa. Además, criticó la actuación de Eduardo Bolsonaro desde Estados Unidos y lo responsabilizó políticamente por gestiones que, según su exposición, contribuyeron a la imposición de aranceles sobre productos brasileños. El dirigente utilizó ese episodio para reforzar su argumento sobre la importancia de defender la soberanía nacional y evitar que disputas ideológicas internas perjudiquen los intereses económicos del país. Estas afirmaciones fueron parte de su interpretación del escenario electoral y de los riesgos que, a su entender, enfrenta Brasil si se profundiza el alineamiento con sectores de la derecha internacional.
La movilización popular fue presentada como una de las claves de la campaña. Boneti recordó actividades realizadas en Porto Alegre y destacó la presencia de militantes y ciudadanos en las calles de Rio Grande do Sul, un estado donde reconoció el peso electoral de fuerzas políticas de derecha. Al mismo tiempo, rechazó la idea de que esa orientación represente de manera uniforme a toda la sociedad del sur brasileño. Describió a la región como un territorio plural, con diferentes identidades, tradiciones y posiciones políticas, atravesado históricamente por disputas ideológicas. Para el dirigente, las concentraciones y actividades territoriales expresan que existe una parte de la población organizada en defensa de la democracia y de un proyecto social distinto al de la derecha.
En el tramo final, Boneti vinculó la campaña con la memoria histórica de Brasil y con las luchas que permitieron recuperar la democracia después de la dictadura militar. Nacido en 1985, afirmó que pertenece a una generación que creció durante la transición democrática y destacó el esfuerzo realizado por sus padres, abuelos y otras generaciones para conquistar derechos e instituciones. También reivindicó la Constitución democrática y sostuvo que los avances alcanzados no deben darse por garantizados. Desde Santa Maria, donde describió una importante movilización pese a la lluvia, expresó su expectativa de que Lula obtuviera la victoria y consideró que ese resultado tendría consecuencias más allá de las fronteras brasileñas. Su mensaje final apuntó a la defensa de la democracia, la soberanía y una América Latina integrada, con políticas públicas capaces de responder a las necesidades de sus pueblos.
Fuente: Entrevista a Luiz Boneti en el streaming especial Bora Lula: elecciones Brasil 2026, de Multimedio Mordisquito TV.



