Boca ya tiene rival para la final de la Sudamericana: Atlético Mineiro sufrió hasta el último minuto

Futbol Sudamericano
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El equipo brasileño perdió 2-0 ante Montevideo City Torque en Uruguay, pero hizo valer el 3-0 conseguido en la ida y se clasificó con un global de 3-2. Ahora enfrentará a Boca Juniors el 21 de noviembre en Barranquilla, Colombia, en una final que pondrá frente a frente a dos históricos del continente con la ilusión de conquistar un nuevo título internacional.

Atlético Mineiro resistió la remontada uruguaya y se metió en la final

La Copa Sudamericana 2026 ya tiene definida su gran final: Boca Juniors se enfrentará a Atlético Mineiro en un partido que promete tensión, historia y una disputa de alto voltaje por el título continental. El conjunto brasileño consiguió el pasaje pese a caer por 2-0 ante Montevideo City Torque en el encuentro de vuelta de la semifinal, disputado en Uruguay. La diferencia de tres goles obtenida en el primer partido le permitió sostener la ventaja en el resultado global, que terminó 3-2 a su favor. De esta manera, el equipo de Belo Horizonte sobrevivió a una noche complicada y se aseguró un lugar en la definición, donde buscará dejar atrás la frustración de la temporada anterior.

El escenario parecía favorable para Atlético Mineiro antes de comenzar la revancha. El 3-0 conseguido en la ida le otorgaba un margen importante para administrar la serie, mientras que Montevideo City Torque estaba obligado a protagonizar una remontada de enormes dimensiones. Sin embargo, el fútbol volvió a demostrar que las ventajas pueden transformarse rápidamente en una carga cuando el rival sale decidido a presionar y no tiene nada que perder. El conjunto uruguayo asumió el protagonismo, atacó con intensidad y puso contra las cuerdas a un equipo brasileño que, pese a su experiencia internacional, debió recurrir a la resistencia defensiva para conservar la clasificación.

Uno de los protagonistas de la noche fue el arquero Gabriel Delfim, quien sostuvo a Mineiro durante los momentos más delicados del primer tiempo. Torque generó peligro mediante remates desde media distancia y situaciones cercanas al área, obligando al guardameta a intervenir para evitar que la diferencia global comenzara a reducirse antes del descanso. El conjunto brasileño tuvo dificultades para encontrar respuestas ofensivas y no logró imponer con claridad su juego. En el complemento, una de sus aproximaciones más peligrosas llegó a través de un centro de Reinier que terminó estrellándose contra el travesaño. La falta de contundencia visitante mantuvo abierto el partido y alimentó la esperanza de los locales.

El desarrollo se volvió todavía más dramático cuando Alan Franco recibió la tarjeta roja y dejó a Atlético Mineiro con diez jugadores durante el tramo decisivo del encuentro. La expulsión incrementó la presión sobre el equipo brasileño, que debió replegarse para proteger una ventaja global que todavía le pertenecía, pero que comenzaba a verse amenazada por el empuje de Torque. Con un hombre más, el conjunto uruguayo intensificó sus ataques y encontró espacios para llevar el partido hacia un desenlace inesperado. Mineiro perdió capacidad para sostener la pelota y quedó obligado a resistir en su propio campo, mientras los minutos comenzaban a jugar en su contra.

La ilusión uruguaya tomó fuerza sobre el cierre. Kevin Silva marcó el 1-0 a los 44 minutos del segundo tiempo y volvió a encender la posibilidad de una remontada que hasta entonces parecía lejana. Tres minutos después, Gary Kagelmacher apareció de cabeza para establecer el 2-0 definitivo y llevar la tensión al límite. Montevideo City Torque había conseguido ganar el partido y reducir considerablemente la diferencia de la serie, pero todavía necesitaba un gol más para forzar un escenario favorable a sus aspiraciones. El tiempo adicional se convirtió en una carrera contra el reloj y, finalmente, la remontada quedó incompleta. El equipo uruguayo se despidió con una victoria que dejó en evidencia su capacidad de reacción, aunque sin el premio de alcanzar la final.

Del otro lado de la llave, Boca Juniors había conseguido su clasificación tras derrotar 3-1 a Vasco da Gama en el estadio Maracaná y revertir la derrota por 1-0 sufrida en la Bombonera. El Xeneize encontró en Brasil los goles que necesitaba para cerrar la serie con un global de 3-2 y convertirse en el primer finalista del certamen. La victoria representó un impulso importante para un equipo que volvió a instalarse en una definición continental y que ahora tendrá la posibilidad de pelear por un nuevo trofeo internacional. La remontada ante Vasco y la clasificación agónica de Mineiro configuran una final entre dos clubes con una fuerte tradición copera, aunque cada uno llegará con su propio recorrido y sus propias cuentas pendientes.

La final se disputará el sábado 21 de noviembre en el estadio Metropolitano Roberto Meléndez de Barranquilla, Colombia. El escenario será el punto de encuentro para las dos hinchadas y para un partido que definirá al campeón de la Copa Sudamericana 2026. Atlético Mineiro buscará transformar la sufrida clasificación en un impulso para conquistar el título, mientras que Boca tendrá la oportunidad de sumar una nueva estrella internacional a su historia. El antecedente inmediato del equipo brasileño también añade un elemento de interés: Mineiro fue subcampeón en 2025, cuando perdió la definición frente a Lanús por penales. Ahora tendrá una nueva oportunidad de quedarse con el trofeo, esta vez frente a uno de los clubes argentinos de mayor trayectoria internacional.

Para Boca, el desafío será convertir la clasificación en una consagración y demostrar que la remontada ante Vasco puede ser el punto de partida de una campaña histórica. Para Atlético Mineiro, en cambio, la prioridad será recuperar solidez después de una semifinal en la que estuvo cerca de desperdiciar una ventaja considerable. La final promete un choque de estilos, experiencia y presión competitiva, con dos equipos que debieron superar obstáculos para llegar al partido decisivo. La expectativa crecerá durante las próximas semanas, mientras ambos conjuntos preparan el encuentro más importante de su temporada continental. El 21 de noviembre, en Barranquilla, se conocerá al dueño de la Sudamericana: Boca irá por la gloria y Mineiro buscará que el sufrimiento de la semifinal haya sido solamente el último obstáculo antes de la consagración.

Fuente: CBA24N

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