El conjunto femenino de Belgrano derrotó 4-2 a Universitario de Perú, con una actuación brillante de Florencia Ceballos, autora de un hat-trick, y un tanto de Alaídes Paz. Sin embargo, el empate entre Palmeiras e Independiente del Valle dejó al equipo cordobés afuera de los cuartos de final de la Copa Libertadores Femenina 2026. Las Piratas se despidieron con una victoria que reafirmó su competitividad en su histórica primera participación internacional.
Una goleada que no alcanzó para seguir soñando
Belgrano se despidió de la Copa Libertadores Femenina 2026 con una victoria cargada de emociones. En el estadio Rodrigo Paz Delgado de Quito, Ecuador, las dirigidas por Mariana “Pomu” Sánchez vencieron 4-2 a Universitario de Perú en la última fecha del Grupo B, en un partido que exigió carácter, capacidad de reacción y contundencia ofensiva. Las Piratas cumplieron con su obligación de ganar, pero la clasificación dependía también de lo que sucediera en el encuentro entre Palmeiras e Independiente del Valle. El resultado de ese partido terminó frustrando la ilusión celeste, que se quedó sin el premio de avanzar a los cuartos de final pese a cerrar su participación con una actuación convincente.
El comienzo del encuentro estuvo lejos de ser el ideal para el conjunto cordobés. Universitario golpeó temprano mediante Karen Araya, que aprovechó una desatención defensiva para poner en ventaja al equipo peruano y obligar a Belgrano a remar desde atrás. Con la presión de necesitar un triunfo para mantener vivas sus aspiraciones continentales, las futbolistas celestes debieron reorganizarse y buscar respuestas frente a un rival que también quería despedirse con una alegría. El gol tempranero amenazó con complicar el desarrollo, pero las Piratas no perdieron la calma y comenzaron a construir una reacción que tendría a Florencia Ceballos como protagonista excluyente.
La remontada llegó en el momento indicado y tuvo nombre propio. Florencia Ceballos apareció para igualar el marcador a los 31 minutos y volvió a convertir cerca del cierre de la primera etapa, cuando Belgrano logró dar vuelta el resultado y marcharse al descanso con ventaja de 2-1. La delantera se convirtió en la principal referencia ofensiva de un equipo que necesitaba transformar la urgencia en fútbol y no podía permitirse bajar la intensidad. Sus dos goles fueron fundamentales para cambiar el escenario del partido y alimentar la esperanza de una clasificación que, aunque dependía de otros resultados, todavía parecía posible.
El segundo tiempo volvió a poner a prueba la fortaleza de Belgrano. Apenas comenzada la etapa complementaria, Karen Araya marcó nuevamente para Universitario y estableció el 2-2 con un potente remate desde fuera del área. El empate obligó a las cordobesas a redoblar esfuerzos y a buscar otra vez la ventaja en un encuentro abierto, con situaciones de peligro y respuestas inmediatas de ambos equipos. Lejos de derrumbarse ante el nuevo golpe, las Piratas demostraron que estaban dispuestas a pelear hasta el final, sosteniendo una actitud ofensiva que les permitió recuperar el control del marcador.
La respuesta celeste no tardó en llegar y tuvo como protagonista a Alaídes Paz. La futbolista uruguaya culminó una gran acción individual con un remate cruzado que volvió a poner a Belgrano arriba por 3-2. Su intervención resultó determinante para recuperar la ventaja en un momento de máxima tensión, cuando el equipo necesitaba seguir sumando goles y mantener viva la posibilidad de avanzar. Con el tanto de Paz, el conjunto cordobés volvió a demostrar que tenía recursos para competir en el escenario continental y que podía responder incluso cuando el partido se complicaba. La ofensiva pirata encontró así una nueva vía para lastimar a su rival, acompañando la destacada actuación de Ceballos.
El broche de oro llegó en el tiempo añadido, cuando una intervención del VAR derivó en un penal para Belgrano. Florencia Ceballos se hizo cargo de la ejecución y convirtió el cuarto tanto para sellar el 4-2 definitivo y completar su hat-trick. La delantera fue la gran figura de la noche, con tres goles que reflejaron su capacidad para aparecer en los momentos decisivos y sostener las aspiraciones de su equipo. Sin embargo, el festejo tuvo un sabor agridulce: la goleada estaba consumada, pero la continuidad en la competencia ya no dependía exclusivamente de lo que sucediera dentro del campo de las Piratas.
La noticia que terminó de apagar la ilusión llegó desde el otro partido del grupo. Palmeiras e Independiente del Valle empataron 1-1, un resultado que dejó a Belgrano sin posibilidades de meterse entre los ocho mejores equipos del torneo. El conjunto brasileño terminó primero de la zona con siete puntos, mientras que el equipo ecuatoriano alcanzó las cinco unidades y se quedó con el segundo lugar. Las Piratas finalizaron terceras, con cuatro puntos, pese a haber conseguido la victoria que necesitaban en la última jornada. La eliminación expuso una de las particularidades del fútbol: no siempre alcanza con cumplir la propia tarea cuando la clasificación también está condicionada por lo que hagan los rivales.
El recorrido de Belgrano en esta Libertadores dejó un balance de un triunfo, un empate y una derrota. En el debut, las cordobesas igualaron 1-1 ante Independiente del Valle; luego cayeron 3-1 frente a Palmeiras y finalmente derrotaron 4-2 a Universitario. La campaña no alcanzó para superar la fase de grupos, pero permitió al club de barrio Alberdi medirse con equipos de diferentes países y acumular experiencia en una competencia de máxima exigencia para el fútbol femenino sudamericano. La eliminación representa una frustración deportiva, aunque no borra el valor de haber llegado a una instancia continental ni la importancia de sostener un proyecto capaz de competir más allá de las fronteras argentinas.
La primera participación de Belgrano en la Copa Libertadores Femenina también tuvo un significado especial para Córdoba. El equipo se presentó como representante del interior argentino en una competencia internacional y llevó el nombre del club a un escenario donde el fútbol femenino continúa buscando mayor reconocimiento, recursos y visibilidad. En ese contexto, el triunfo ante Universitario dejó una señal positiva: las Piratas pudieron reponerse de situaciones adversas, marcar cuatro goles y cerrar el torneo con una actuación que mostró su capacidad competitiva. La despedida no fue la que pretendían las futbolistas ni sus hinchas, pero el resultado final permite rescatar una victoria contundente y una experiencia que puede servir como punto de partida para futuros desafíos.
Belgrano se fue de Ecuador con la victoria en el bolsillo, tres goles de Ceballos y la sensación de haber dejado todo en la cancha, aunque el resultado paralelo terminó imponiéndose sobre sus aspiraciones. La eliminación obliga a mirar hacia adelante y a transformar lo aprendido en nuevas oportunidades dentro del fútbol femenino argentino. Para las Piratas, la Libertadores 2026 concluyó antes de lo esperado, pero su último partido dejó una imagen de carácter y ambición: un equipo que no se resignó cuando empezó perdiendo, que volvió a levantarse después del empate rival y que encontró en su goleadora la llave para cerrar el torneo con una alegría. El sueño continental terminó, aunque la experiencia y el rendimiento de esta última jornada quedan como parte de la historia del club.
Fuente: CBA24N



