El cantante falleció a los 75 años luego de permanecer internado durante varias semanas. Fue la voz del álbum debut de Rata Blanca, publicado en 1988, y dejó una huella en los primeros años del rock pesado nacional con su paso por Plus y WC. Su trayectoria también incluyó discos solistas y un reencuentro con Rata Blanca sobre los escenarios en 2013.
El heavy metal argentino atraviesa un momento de duelo por la muerte de Saúl Blanch, cantante que formó parte de una etapa decisiva para el desarrollo del género en el país. El músico falleció a los 75 años después de permanecer internado durante varias semanas en una clínica de Buenos Aires. La noticia fue confirmada por el periodista especializado César Fuentes Rodríguez y también fue difundida por medios nacionales y por el Instituto Nacional de la Música (INAMU), que destacó su aporte a la cultura argentina. Su voz quedó asociada a los comienzos de Rata Blanca y a una época en la que distintas bandas construyeron las bases del rock pesado nacional.
Antes de incorporarse a Rata Blanca, Blanch construyó una parte importante de su recorrido musical al frente de Plus, agrupación surgida en la década de 1970 y considerada una de las formaciones pioneras del hard rock argentino. Con esa banda participó en la grabación de tres álbumes: No pisar el infinito, Plus —también asociado a la canción “Melancólica muchacha”— y Escuela de rock ’n’ roll. El grupo desarrolló su actividad en una escena musical que comenzaba a darle mayor espacio a los sonidos potentes, las guitarras distorsionadas y las interpretaciones vocales características del rock pesado. Esa experiencia fue central en la formación artística de Blanch y en su consolidación como cantante del género.
Su carrera también incluyó una etapa en WC, otro proyecto vinculado con los primeros años del metal argentino. Aunque la agrupación no dejó una discografía de estudio comparable con la de otras bandas de la época, formó parte del recorrido musical del cantante y de una escena que se desarrollaba a través de los recitales, los ensayos y los circuitos de rock. Blanch integró una generación de músicos que abrió caminos para un género que todavía buscaba consolidar su identidad local y ampliar su público. La experiencia acumulada en esas bandas antecedió a su participación en una de las formaciones más reconocidas de la historia del metal nacional.
En 1988, Blanch grabó las voces del primer disco homónimo de Rata Blanca, una obra que con el tiempo se convirtió en un registro fundamental de los comienzos del grupo liderado por el guitarrista Walter Giardino. Su interpretación quedó plasmada en canciones como “El sueño de la gitana”, “Chico callejero”, “Rompe el hechizo” y “Sólo para amarte”, temas que continuaron formando parte del repertorio histórico de la banda. Aunque su permanencia en la formación fue breve, el registro de su voz en aquel álbum lo vinculó para siempre con el nacimiento discográfico de Rata Blanca y con una etapa clave del rock pesado argentino.
Después de su salida, Adrián Barilari asumió como vocalista de Rata Blanca y se convirtió en una de las voces más reconocidas del grupo. El cambio de cantante marcó una nueva etapa para la banda, que alcanzaría una gran proyección en la Argentina y otros países de América Latina. Sin embargo, la participación de Blanch en el primer álbum conservó un lugar especial entre los seguidores, tanto por su potencia vocal como por el valor histórico de aquellas grabaciones. La historia del grupo quedó así asociada a distintas voces y momentos, con Blanch como intérprete del material que dio inicio a su discografía.
Lejos de abandonar la música, el cantante continuó desarrollando proyectos propios. En 1990 publicó Fiel a sus fieles, su primer álbum solista, y en 2006 lanzó Refugiado, bajo el nombre Saúl Blanch Revancha. Esos trabajos mostraron la continuidad de su vínculo con el rock y su decisión de sostener una identidad artística más allá de su paso por las bandas que marcaron sus primeros años. Su recorrido combinó la actividad grupal con la búsqueda individual, en una trayectoria que se extendió durante varias décadas y mantuvo su relación con el público del rock pesado.
En 2013, Blanch volvió a compartir escenario con Rata Blanca durante los conciertos organizados por el 25.º aniversario del grupo. El reencuentro permitió recuperar parte de la historia inicial de la banda y reunir a músicos que habían formado parte de distintas etapas de su evolución. Aquellas presentaciones fueron una oportunidad para reconocer el aporte del primer cantante y volver a escuchar en vivo canciones ligadas a los comienzos de la formación. Años después, el fallecimiento del músico motivó mensajes de despedida de integrantes y referentes de la escena, que recordaron tanto su trayectoria como su contribución al desarrollo del metal argentino.
Según informó el periodista César Fuentes Rodríguez, la familia prefería mantener la despedida en privado y no realizar un velatorio público. La noticia generó expresiones de pesar entre seguidores y músicos, que destacaron la importancia de su legado y su lugar dentro de la historia del rock nacional. La muerte de Blanch cierra una trayectoria ligada a los primeros años de Plus, a la grabación inaugural de Rata Blanca y a sus proyectos solistas, pero su voz permanece registrada en canciones que continúan circulando entre distintas generaciones. Su recorrido recuerda el aporte de los artistas que contribuyeron a construir una escena musical propia cuando el heavy metal argentino todavía estaba dando sus primeros pasos.
Fuente: Infonews



