El presidente ucraniano cuestionó la decisión de Donald Trump de flexibilizar sanciones que afectan a Moscú y el acuerdo para facilitar las exportaciones de diésel ruso. También manifestó su preocupación por el respaldo militar y de inteligencia de Washington a Ucrania, en medio de nuevas tensiones entre ambos gobiernos.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, volvió a cuestionar la estrategia de su par estadounidense, Donald Trump, frente a Rusia y advirtió que sería un “error histórico” que Washington terminara del lado de Moscú. Durante una entrevista con el programa Meet the Press, de la cadena NBC, el mandatario ucraniano expresó su desacuerdo con las últimas decisiones de la Casa Blanca, aunque sostuvo que todavía considera a Estados Unidos un aliado de su país.
“Queremos confiar en él. Espero que cambie sus decisiones, porque creo que todo son errores, y eso no nos ayudará ni a nosotros ni a Estados Unidos”, afirmó Zelenski. Sus declaraciones reflejan el deterioro de la relación bilateral en un momento decisivo para Ucrania, que depende en parte del apoyo militar, tecnológico y de inteligencia de sus aliados occidentales para enfrentar la invasión rusa iniciada en febrero de 2022.
Uno de los principales puntos de conflicto es la decisión de Trump de firmar una orden ejecutiva que exime a Rusia de determinadas sanciones previstas en una ley aprobada por el Congreso estadounidense en septiembre. La medida contempla excepciones a restricciones financieras y comerciales, así como a sanciones que alcanzan a personas y entidades vinculadas con el Gobierno ruso. Sin embargo, no implica la eliminación de todas las sanciones que Washington mantiene contra Moscú.
El mandatario ucraniano también rechazó el acuerdo anunciado por Trump para facilitar el suministro de diésel ruso a los mercados internacionales. La iniciativa fue presentada por el Gobierno estadounidense como una alternativa para contribuir a aliviar los precios de los combustibles, pero Zelenski sostuvo que podría fortalecer económicamente a Rusia mientras continúa la guerra. Desde su perspectiva, los ingresos derivados de esas operaciones pueden contribuir a sostener el esfuerzo militar del Kremlin.
La disputa se desarrolla en un contexto de tensión por los ataques contra instalaciones energéticas rusas y las consecuencias que estas operaciones pueden tener sobre los mercados internacionales. Trump cuestionó las acciones ucranianas contra refinerías de Rusia y responsabilizó a Kiev por contribuir al aumento de los precios de la energía. Zelenski, por su parte, rechazó las presiones para limitar esos ataques mientras las fuerzas rusas continúan golpeando objetivos en territorio ucraniano.
Otro foco de preocupación para Kiev fue la restricción temporal del funcionamiento de Starlink, el sistema satelital de la empresa SpaceX utilizado por las fuerzas ucranianas para mantener comunicaciones y desarrollar operaciones militares. Zelenski manifestó sus sospechas sobre una posible intervención de Washington, pero Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio, negaron que el Gobierno estadounidense hubiera ordenado la medida.
En la misma entrevista, Zelenski confirmó que Estados Unidos había reanudado el suministro de información de inteligencia necesaria para detectar ataques rusos con misiles, después de una interrupción temporal. La cuestión es especialmente sensible para Ucrania, ya que la información proporcionada por Washington constituye un componente importante de sus capacidades defensivas. Cualquier cambio en ese flujo de datos podría tener consecuencias sobre la protección de ciudades e infraestructura crítica.
Las diferencias entre ambos mandatarios también se profundizaron después de que Trump reclamara públicamente un cambio de liderazgo en Ucrania y acusara a Zelenski de obstaculizar un acuerdo de paz. El presidente ucraniano, en cambio, insiste en que cualquier negociación debe contemplar la seguridad y la soberanía de su país. El desacuerdo expone dos enfoques distintos sobre cómo terminar el conflicto y qué condiciones deberían aceptarse para alcanzar un entendimiento con Moscú.
El nuevo cruce deja en evidencia la fragilidad de la relación entre Washington y Kiev y la incertidumbre sobre el futuro de la asistencia estadounidense. Mientras Trump busca justificar sus decisiones a partir de sus objetivos económicos y de su estrategia para terminar la guerra, Zelenski advierte que las concesiones a Rusia podrían debilitar la posición ucraniana. El desarrollo de las próximas negociaciones y las decisiones sobre sanciones, energía y cooperación militar serán determinantes para el rumbo del conflicto.
Fuente: Infonews



