La Justicia dispuso embargos sobre terrenos privados linderos a la planta de calzado que cerró en noviembre de 2024 y dejó a 134 trabajadores sin empleo. Los predios habían sido adquiridos para construir una segunda fábrica que nunca se concretó. Mientras los ex operarios reclaman salarios e indemnizaciones impagas, el Municipio recupera la posesión de la nave industrial para intentar reactivar la producción.
Los ex trabajadores de Bicontinentar avanzan con nuevas medidas judiciales para intentar cobrar las indemnizaciones que la empresa dejó pendientes tras el cierre de su fábrica en Chivilcoy. La Justicia trabó embargos sobre terrenos privados ubicados junto a la planta del Parque Industrial, con el objetivo de que esos bienes puedan responder por las deudas laborales reclamadas por los operarios despedidos.
La medida alcanza a predios que la firma Perchet había adquirido con el propósito de construir una segunda planta industrial, un proyecto que finalmente nunca se concretó. De acuerdo con la información publicada por InfoGremiales, los terrenos quedaron alcanzados por una medida cautelar que podría derivar en un remate judicial para afrontar las obligaciones pendientes con los trabajadores.
El conflicto se remonta a noviembre de 2024, cuando el cierre de la fábrica de calzado deportivo dejó a 134 personas sin empleo. Desde entonces, los trabajadores reclaman el pago de las indemnizaciones y otros conceptos salariales que, según denunciaron, permanecen impagos. La situación continúa sin una solución definitiva, pese al tiempo transcurrido y a los compromisos asumidos por la empresa.
Indemnizaciones prometidas que nunca llegaron
Tras el cierre, la empresa había acordado abonar las indemnizaciones en seis cuotas. Sin embargo, ese compromiso no se cumplió y los ex trabajadores denunciaron que tampoco habían cobrado los salarios correspondientes a noviembre de 2024.
Ante la falta de respuestas, los operarios, representados por la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado de la República Argentina (UTICRA), recurrieron a la Justicia para reclamar las sumas adeudadas. El abogado Emmanuel Langone, representante legal de varios de los ex empleados, impulsó las acciones que derivaron en los embargos sobre los terrenos privados linderos.
La medida constituye un avance dentro del proceso judicial, pero no significa que los trabajadores ya hayan cobrado. Para que los fondos lleguen efectivamente a los acreedores laborales, deberán cumplirse las instancias correspondientes y determinarse cómo se ejecutarán las garantías sobre los bienes alcanzados por la resolución.
El Municipio recupera la planta industrial
En paralelo al reclamo de los trabajadores, la Municipalidad de Chivilcoy avanzó judicialmente para recuperar la posesión de la nave industrial donde funcionaron primero Paquetá y luego Bicontinentar. El inmueble pertenece al Estado local y había sido cedido para el desarrollo de la actividad productiva.
El intendente Guillermo Britos informó que la Justicia hizo lugar a una medida cautelar que permite restituir el predio al Municipio. La decisión busca poner fin a una situación de incumplimiento vinculada con la devolución de las instalaciones y abrir la posibilidad de que el espacio vuelva a generar actividad económica.
El Gobierno municipal señaló que pretende atraer nuevas inversiones y priorizar la incorporación de trabajadores despedidos de Bicontinentar y de la ex Paquetá. El objetivo es reactivar la producción y recuperar puestos de trabajo en una nave industrial que durante años tuvo un papel importante en la actividad económica de la ciudad.
Desde la administración local también se aclaró que los embargos reclamados por los ex trabajadores recaen sobre terrenos privados y no sobre la planta industrial municipal. La distinción resulta relevante porque se trata de bienes con titularidades y situaciones jurídicas diferentes: por un lado, los predios privados que podrían responder por las deudas laborales y, por otro, la nave cuya posesión busca recuperar el Estado local.
Una crisis industrial con impacto en el empleo local
El cierre de Bicontinentar profundizó las dificultades de una actividad que ya atravesaba problemas por la caída de la demanda y la competencia de productos importados. La planta había retomado operaciones en 2021 en el predio donde anteriormente funcionaba Paquetá y llegó a fabricar calzado deportivo para distintas marcas.
La pérdida de los puestos de trabajo tuvo consecuencias que excedieron a los empleados directamente afectados. La actividad de la fábrica también incidía sobre proveedores, comercios y otros servicios de Chivilcoy. Con la planta cerrada y las indemnizaciones todavía pendientes, muchas familias continúan afrontando las consecuencias económicas de la pérdida de sus ingresos.
El caso también expone la distancia entre los anuncios de continuidad productiva y las dificultades para sostener una empresa industrial. Mientras los trabajadores buscan cobrar lo que consideran adeudado, el Municipio intenta recuperar el inmueble y encontrar una alternativa que permita volver a utilizarlo para producir.
Un conflicto que sigue sin resolverse
Los embargos sobre los terrenos privados representan una nueva instancia en la búsqueda de respuestas para los 134 trabajadores despedidos. Sin embargo, la resolución no garantiza por sí sola el pago total de las indemnizaciones ni pone fin al litigio. El resultado dependerá del avance de las actuaciones judiciales y de la posibilidad concreta de convertir los bienes afectados en recursos para cancelar las deudas.
Al mismo tiempo, la recuperación de la nave industrial abre un escenario distinto para el futuro del predio, aunque todavía resta conocer qué empresa podría instalarse y bajo qué condiciones se reanudará la producción. La prioridad planteada por el Municipio es generar empleo y considerar a los trabajadores que quedaron fuera del mercado laboral tras los cierres anteriores.
A casi dos años del cierre de Bicontinentar, los ex operarios continúan reclamando el cumplimiento de las obligaciones laborales. La disputa por los terrenos y la recuperación de la planta muestran dos caminos paralelos: el intento de garantizar el cobro de las indemnizaciones y la búsqueda de una nueva oportunidad productiva para Chivilcoy.
Fuente: InfoGremiales



