La inflación volvió a acelerarse en CABA: fue del 1,8% en septiembre y acumula 23,7% en el año

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El IPC de la Ciudad de Buenos Aires registró una suba del 1,8% durante septiembre, 0,1 puntos por encima de agosto, y acumuló un incremento del 23,7% en los primeros nueve meses de 2026. Vivienda, alimentos, salud y educación concentraron buena parte de la presión sobre los precios.

La inflación volvió a mostrar una leve aceleración en la Ciudad de Buenos Aires durante septiembre. Según el Instituto de Estadística y Censos porteño (IDECBA), el Índice de Precios al Consumidor de la Ciudad de Buenos Aires (IPCBA) aumentó 1,8% durante el noveno mes del año, luego del 1,7% registrado en agosto. Con este resultado, la inflación acumulada desde enero alcanzó el 23,7%, mientras que la variación interanual se ubicó en 32,9%. El dato vuelve a marcar un quiebre en la tendencia de desaceleración que se había observado en meses anteriores, aunque la variación interanual continuó bajando respecto del 33,3% registrado en agosto.

El comportamiento de los precios porteños estuvo marcado principalmente por cuatro grandes divisiones: vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles; alimentos y bebidas no alcohólicas; salud; y educación. En conjunto, estos rubros explicaron el 64,9% del incremento registrado por el nivel general durante septiembre. La composición del índice resulta significativa porque reúne gastos que tienen un peso importante en los presupuestos familiares, desde el alquiler y las expensas hasta la comida cotidiana, las cuotas educativas y los servicios vinculados con la salud.

Entre los principales aumentos se destacó el rubro vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, que avanzó 2,3% durante septiembre y aportó 0,47 puntos porcentuales al índice general. De acuerdo con el organismo estadístico porteño, el resultado estuvo relacionado fundamentalmente con los ajustes registrados en los gastos comunes de los edificios y en los alquileres. Se trata de un componente particularmente sensible para los hogares, dado que cualquier incremento en estos gastos fijos reduce el margen disponible para afrontar otros consumos.

Los alimentos también volvieron a ejercer presión sobre el índice. La división alimentos y bebidas no alcohólicas registró una suba del 2,1% y tuvo una incidencia de 0,37 puntos porcentuales sobre la inflación mensual. Dentro de este grupo, las verduras, tubérculos y legumbres mostraron uno de los mayores incrementos, con una suba del 11,3%. También aumentaron las carnes y derivados, un 1,3%, y la leche, los productos lácteos y los huevos, un 1,9%. Así, uno de los rubros que impacta de manera más directa sobre el consumo cotidiano volvió a ubicarse por encima del promedio general.

Otro dato relevante surge al comparar bienes y servicios. Durante septiembre, los bienes aumentaron 1,6%, mientras que los servicios registraron una suba del 2%. En los primeros nueve meses del año, los bienes acumularon un incremento del 19%, frente al 27,6% de los servicios. La diferencia también aparece en la comparación interanual: mientras los bienes aumentaron 27,6%, los servicios lo hicieron 36%. Esto refleja una dinámica en la que los gastos vinculados con prestaciones, tarifas y servicios continúan mostrando una evolución superior a la de buena parte de los bienes.

Al observar los distintos componentes del índice, la inflación núcleo —representada por la agrupación denominada Resto IPCBA— aumentó 1,7% en septiembre y acumuló una variación interanual del 31,6%. Los precios regulados, por su parte, subieron 2,1%, impulsados por aumentos en las cuotas de educación formal, medicina privada, tarifas residenciales de agua, gas y electricidad, además de incrementos en los boletos del subte y el colectivo urbano. En este segmento, la variación interanual permaneció en 41,6%, un nivel significativamente superior al índice general.

Los precios estacionales también tuvieron un papel relevante durante septiembre, con un incremento promedio del 2,3%, principalmente por las subas en verduras y prendas de vestir. En términos interanuales, este componente registró una desaceleración y alcanzó el 19,8%. La combinación entre los movimientos de los precios regulados, los servicios y determinados alimentos muestra que la evolución del índice general no depende de un único factor, sino de distintos componentes que tienen impactos diferentes sobre los hogares según sus niveles de ingreso y estructura de gastos.

El dato porteño funciona además como una referencia previa al próximo informe nacional del INDEC, que está previsto para el martes 13 de octubre. Según las estimaciones privadas citadas por Noticias Argentinas, el IPC nacional podría ubicarse alrededor del 2% durante septiembre. Mientras tanto, el indicador de CABA deja como señal que la desaceleración de los precios no avanzó de manera lineal: después del 2,9% registrado en julio y del descenso al 1,7% en agosto, septiembre volvió a mostrar una leve aceleración. La discusión económica vuelve así a concentrarse en cuánto tardará en consolidarse una baja sostenida de la inflación y, fundamentalmente, cómo impactan los aumentos de alimentos, vivienda y servicios sobre el bolsillo de los hogares.

Fuente: Noticias Argentinas

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