Los 12 diputados que ya trabajan por la candidatura presidencial de Kicillof y desafían el liderazgo del cristinismo

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Un grupo de doce legisladores de Unión por la Patria comenzó a organizarse dentro del Congreso en respaldo de una eventual candidatura presidencial de Axel Kicillof. El espacio reúne dirigentes sindicales, exfuncionarios y referentes de distintas corrientes del peronismo y anticipa una disputa cada vez más visible por el liderazgo del movimiento.

Axel Kicillof logró consolidar dentro del bloque peronista de la Cámara de Diputados un núcleo de doce legisladores que comenzó a trabajar abiertamente en respaldo de su candidatura presidencial. El armado aparece en un momento de creciente tensión dentro del peronismo y, aunque sus integrantes aseguran que no buscan romper con Unión por la Patria, constituye una señal política de peso frente al liderazgo que todavía conserva el sector identificado con Cristina Kirchner. La aparición de este grupo muestra que la discusión sobre el futuro del peronismo ya no se limita a conversaciones reservadas, sino que empieza a expresarse en estructuras parlamentarias concretas.

El denominado grupo de los “12 apóstoles” quedó expuesto a partir de un proyecto para eliminar el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), una iniciativa impulsada por Hugo Moyano y acompañada por Hugo Yasky, Jorge Taiana, Santiago Cafiero, Juan Marino, Martín Aveiro, Pablo Todero, Marcelo Mango, Nancy Sand, Sergio Dolce, Claudia Palladino y Christian Zulli. La composición del grupo resulta significativa porque reúne dirigentes provenientes de sectores sindicales, políticos y territoriales diferentes. Entre ellos aparecen dos figuras del mundo gremial, dos ex cancilleres, un dirigente del Partido Piquetero y un ex ministro de Educación, configurando un espacio transversal dentro del peronismo parlamentario.

El punto de encuentro elegido para comenzar a darle forma política al espacio tampoco pasó inadvertido. Los legisladores se reunieron en la sede de la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE), ubicada a pocas cuadras del Congreso. La elección del sindicato docente porteño fue interpretada como parte de una construcción que busca combinar presencia institucional con despliegue territorial. En ese esquema, el sindicalismo docente vinculado a CTERA y particularmente la estructura de SUTEBA aparecen como actores con capacidad de acompañar la expansión del armado político de Kicillof más allá de la provincia de Buenos Aires.

El surgimiento del grupo también se produce en paralelo a una disputa más profunda por el liderazgo del peronismo. La tensión con el cristinismo se hizo más visible en los últimos meses y alcanzó al propio funcionamiento del bloque de Unión por la Patria en Diputados. Ya en julio, distintos sectores del bloque habían protagonizado reuniones por fuera de la conducción formal y sin presencia de La Cámpora, reflejando la existencia de diferentes estrategias frente al Gobierno de Javier Milei y respecto del futuro del movimiento.

Los doce legisladores sostienen que el espacio puede ampliarse. Según declaraciones recogidas por LPO, algunos dirigentes están a la espera de definiciones de los gobernadores y de las decisiones que se adopten respecto de las PASO. Esa expectativa revela que el grupo no se presenta como una estructura cerrada, sino como un punto de partida para una construcción mayor dentro del peronismo. La apuesta es sumar dirigentes a medida que se acerque la definición de candidaturas y que distintos sectores provinciales comiencen a tomar posición sobre quién debería encabezar una eventual propuesta presidencial del PJ.

La principal certeza que exhiben quienes integran el armado es precisamente la candidatura de Kicillof. Los legisladores que impulsan el espacio aseguran estar convencidos de que el gobernador bonaerense terminará siendo el candidato presidencial del peronismo y plantean su tarea como una construcción política destinada a acompañar ese objetivo. Esa definición adquiere especial relevancia porque Kicillof viene desarrollando desde hace tiempo una estructura propia, con el Movimiento Derecho al Futuro, destinada a ampliar su influencia dentro y fuera de la provincia de Buenos Aires.

En paralelo, la escena interna del peronismo muestra otros movimientos que compiten por instalar nombres y liderazgos. El acto de Máximo Kirchner junto a Sergio Uñac en San Juan, mencionado por LPO como un episodio de baja convocatoria política, volvió a exhibir las dificultades para construir una conducción unificada. Mientras distintos sectores buscan posicionarse, los dirigentes que acompañan a Kicillof pretenden aprovechar ese escenario para ganar volumen dentro del Congreso y proyectar una alternativa nacional. La disputa, por lo tanto, no se reduce a una diferencia de nombres: también involucra modelos de conducción, alianzas territoriales y la relación entre el peronismo bonaerense, el sindicalismo y las estructuras provinciales.

El armado de estos doce diputados marca así un nuevo capítulo en la discusión sobre el futuro del peronismo. Kicillof cuenta ahora con un núcleo parlamentario que comenzó a identificarse públicamente con su proyecto presidencial y que busca ampliar sus apoyos sin abandonar, por el momento, la bancada de Unión por la Patria. Si el espacio consigue sumar legisladores, dirigentes sindicales y referentes provinciales, podría convertirse en uno de los principales polos de poder dentro de la reorganización del peronismo posterior a la derrota electoral de 2023. La pelea por el liderazgo recién comienza y el Congreso aparece como uno de los escenarios centrales donde se definirá cuánto puede crecer la candidatura de Kicillof.

Fuente: La Política Online

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