Cooperativas de Mar del Plata y la región debatieron tecnología, género y políticas públicas

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El 2° Encuentro Cooperativo “Alberto Rosa” reunió en la UTN a representantes de entidades de Mar del Plata, Buenos Aires, Necochea y Azul. La jornada abordó los desafíos del sector, la perspectiva de género, la producción de alimentos, la incorporación de inteligencia artificial y la articulación con las políticas públicas.

El movimiento cooperativo volvió a encontrarse en Mar del Plata para debatir los principales desafíos que atraviesan las entidades de la economía social. El 2° Encuentro Cooperativo “Alberto Rosa” se desarrolló en el Aula Magna de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) y reunió a representantes de cooperativas de la ciudad y de distintas localidades de la provincia de Buenos Aires. La actividad tuvo como ejes la perspectiva de género, la producción y comercialización de alimentos, la incorporación de nuevas tecnologías y el vínculo entre el movimiento cooperativo y las políticas públicas.

La jornada contó con una importante participación de organizaciones cooperativas y referentes del sector. Entre las localidades representadas estuvieron Mar del Plata, Buenos Aires, Necochea y Azul, en un encuentro que buscó generar espacios de intercambio y articulación entre entidades con distintas experiencias productivas y de servicios. Vanesa Ostapiuk, abogada especializada en Derecho Cooperativo y organizadora de la actividad, destacó la convocatoria y señaló que uno de los objetivos centrales fue fortalecer los vínculos dentro del propio movimiento cooperativo.

Uno de los planteos centrales estuvo relacionado con la necesidad de que las cooperativas puedan trabajar de manera articulada frente a las dificultades económicas. Ostapiuk sostuvo que una de las principales herramientas del sector es precisamente la cooperación entre las propias entidades, mediante redes destinadas a prestarse servicios, adquirir productos entre sí y generar mecanismos que permitan fortalecer las actividades productivas. La organizadora también remarcó la importancia de que la sociedad conozca qué bienes y servicios son producidos por cooperativas y pueda identificar el carácter cooperativo de muchas de las organizaciones con las que interactúa cotidianamente.

La perspectiva de género ocupó otro de los espacios de discusión. El panel “Cooperativas con Género” contó con la participación de Sofía Imeroni, de la cooperativa Comunicar y vicepresidenta de FECOOTRA, junto con Susana Figueroa. El eje estuvo puesto en la participación de las mujeres dentro del movimiento cooperativo y en las herramientas destinadas a fortalecer la equidad y la organización colectiva. Según ANSOL, el Comité de Géneros de FECOOTRA viene desarrollando acciones vinculadas con la visibilización de las desigualdades y el fortalecimiento de la participación en las organizaciones.

La producción y comercialización de alimentos también tuvo un lugar destacado en el encuentro. El panel dedicado a la producción cooperativa reunió a referentes de la Federación de Cooperativas de Comercialización Alta Red y de la Cooperativa Apícola Qualitas. Las experiencias presentadas estuvieron vinculadas con la producción de alimentos, la comercialización y el desarrollo de modelos asociativos que permitan fortalecer las cadenas productivas. ANSOL señaló además que durante este bloque se abordaron cuestiones relacionadas con la soberanía alimentaria y la agroecología.

La incorporación de tecnología fue otro de los ejes centrales. Bajo el concepto de “Cooperativas Inteligentes”, representantes de entidades de Batán y Azul analizaron el impacto de las nuevas herramientas tecnológicas sobre las organizaciones. Gabriel Casaliggi, gerente de Tecnología de la Cooperativa Batán y vicepresidente de CATEL, puso especialmente el foco en la inteligencia artificial y planteó la necesidad de que las cooperativas experimenten con estas herramientas, conozcan sus posibilidades y evalúen cómo incorporarlas a sus actividades cotidianas.

El debate tecnológico fue planteado no solamente como una cuestión de innovación, sino también como una herramienta para resolver problemas concretos de las organizaciones. Casaliggi señaló que las cooperativas deben generar espacios para explorar las transformaciones que se producen fuera de la dinámica cotidiana y adaptar aquellas herramientas que puedan mejorar sus procesos. La discusión sobre inteligencia artificial aparece así vinculada con la necesidad de modernizar las estructuras cooperativas sin perder de vista las necesidades específicas de cada entidad y de sus asociados.

El cierre estuvo dedicado a las políticas públicas y contó con la participación de Gildo Onorato, presidente del Instituto Provincial de Asociativismo y Cooperativismo (IPAC). El funcionario integró el panel destinado a analizar las herramientas estatales disponibles para el sector y destacó el trabajo de la Provincia con distintas cooperativas y municipios. Según información oficial del IPAC, el organismo viene desarrollando programas de acompañamiento al movimiento cooperativo en General Pueyrredon, incluyendo iniciativas vinculadas con equipamiento y fortalecimiento institucional.

Durante su intervención, Onorato también se refirió a las dificultades de articulación con el gobierno municipal de General Pueyrredon. El funcionario afirmó que la Provincia intenta poner sus instrumentos a disposición de los municipios y sostuvo que en algunos distritos encuentra mayor receptividad que en otros. Se trata de una valoración expresada por el titular del IPAC en el marco del encuentro, por lo que corresponde diferenciarla de los datos sobre los programas y actividades institucionales desarrollados en la región.

El 2° Encuentro Cooperativo “Alberto Rosa” dejó planteados así varios de los debates que atraviesan actualmente al movimiento cooperativo: la necesidad de fortalecer las redes entre entidades, ampliar la participación con perspectiva de género, sostener la producción de alimentos, incorporar herramientas tecnológicas y establecer canales de articulación con las políticas públicas. La actividad en la UTN de Mar del Plata funcionó como un espacio de intercambio entre cooperativas de distintos territorios y permitió poner en común experiencias sobre producción, trabajo, innovación y organización comunitaria.

Fuente: Motor Económico

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