El ministro de Economía defendió el rumbo económico del Gobierno y cuestionó al gobernador bonaerense y a empresarios que reclaman un tipo de cambio más alto. También aseguró que el Gobierno cuenta con herramientas para afrontar eventuales presiones cambiarias durante 2027.
El ministro de Economía, Luis Caputo, protagonizó una fuerte exposición pública en la que defendió el programa económico del Gobierno de Javier Milei y lanzó duras críticas contra el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, y contra los sectores empresarios que reclaman una devaluación. Durante su participación en el CFO Summit 2026, el funcionario calificó a Kicillof como el “anticristo” y sostuvo que el temor de determinados inversores a un eventual cambio de orientación política puede afectar las decisiones de inversión. Sus declaraciones se produjeron en medio de la discusión sobre el rumbo económico y las perspectivas de cara a 2027.
Caputo vinculó directamente sus críticas a Kicillof con las expectativas que existen entre empresarios y operadores financieros respecto del escenario político argentino. “Hay sectores que retraen la inversión. Kicillof es el anticristo”, sostuvo el ministro, quien además afirmó que el gobernador bonaerense representa, según su interpretación, un escenario negativo para la economía. También aseguró que existe entre algunos inversores preocupación por un eventual regreso del peronismo al Gobierno y sostuvo que esa percepción debe ser desmitificada. Estas expresiones forman parte del discurso político y económico del oficialismo y fueron formuladas por Caputo durante una exposición ante representantes del sector financiero.
El ministro también apuntó contra los empresarios y sectores económicos que vienen reclamando una modificación del esquema cambiario. En ese tramo de su exposición utilizó los términos “momias” y “miserables” para referirse a quienes, según su interpretación, pretenden una devaluación para mejorar sus condiciones de competitividad. Caputo sostuvo que una depreciación del peso tendría como consecuencia una reducción de los salarios medidos en dólares y defendió, en cambio, una estrategia basada en la reducción de impuestos, regulaciones y costos financieros.
En relación con el mercado cambiario, Caputo aseguró que el Gobierno cuenta con herramientas para enfrentar eventuales episodios de volatilidad durante 2027, cuando está previsto un nuevo proceso electoral nacional. El ministro sostuvo que la cantidad de pesos en circulación constituye uno de los factores que, según su análisis, limita la posibilidad de una fuerte presión sobre el dólar. También destacó el alargamiento de los vencimientos de la deuda en pesos y la posición que, según afirmó, tiene actualmente el Banco Central frente al mercado cambiario.
Caputo planteó además que, bajo determinadas proyecciones, el Banco Central podría acumular hasta 30.000 millones de dólares en los próximos meses. El cálculo fue presentado por el propio ministro como un escenario sujeto al cumplimiento de las previsiones más optimistas del Palacio de Hacienda. Entre los factores mencionados incluyó la evolución de la balanza comercial, las inversiones vinculadas al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), la acumulación de reservas y otros instrumentos financieros disponibles para el Gobierno. Se trata, en todos los casos, de proyecciones y estimaciones formuladas por el funcionario, no de resultados ya concretados.
Durante su exposición, el titular del Palacio de Hacienda también defendió la evolución de los ingresos de los jubilados. Caputo afirmó que los ingresos de ese sector aumentaron un 14% desde el inicio de la gestión de Milei y comparó esa evolución con una caída del 40% durante el gobierno anterior. Las cifras fueron utilizadas por el ministro para respaldar su defensa del programa económico, aunque corresponden a una comparación planteada por el propio funcionario en el marco de su presentación. El Gobierno viene utilizando este tipo de indicadores para argumentar que su política de estabilización produjo mejoras en determinados ingresos reales.
Otro de los puntos abordados fue la inflación. Caputo reconoció que el índice continúa siendo elevado en comparación con los estándares internacionales, aunque sostuvo que esa situación forma parte de un proceso de estabilización cuya convergencia hacia niveles más bajos requiere tiempo. El ministro ratificó que el Gobierno no tiene previsto modificar el rumbo y afirmó que continuará aplicando las mismas herramientas con el objetivo declarado de reducir el denominado “costo argentino”. En paralelo, descartó la posibilidad de implementar un nuevo esquema de estímulo fiscal o de gasto que denominó “plan platita”.
Las declaraciones de Caputo se produjeron además en un escenario político marcado por el creciente debate sobre 2027. En los últimos días, tanto Milei como Kicillof realizaron intervenciones públicas en las que defendieron posiciones contrapuestas sobre el rumbo económico. Mientras el Gobierno nacional sostiene que su programa debe mantenerse para consolidar la estabilización, Kicillof cuestiona sus resultados y plantea una orientación económica diferente. En este contexto, las referencias de Caputo al gobernador bonaerense se inscriben en una disputa política que ya comenzó a proyectarse sobre el próximo escenario electoral, aunque todavía falta más de un año para las elecciones presidenciales.
Por último, Caputo ratificó que la estrategia oficial seguirá concentrada en reducir costos, mantener el esquema económico vigente y evitar una devaluación como mecanismo de competitividad. El ministro sostuvo que el Gobierno confía en que la continuidad de sus políticas permitirá alcanzar una inflación más cercana a los niveles internacionales y defendió la capacidad del Ejecutivo para afrontar las presiones cambiarias. Sus declaraciones combinaron así una defensa del programa económico con fuertes cuestionamientos políticos a Kicillof y a quienes plantean alternativas sobre el tipo de cambio.
Fuente: Política Argentina



