La actividad industrial registró una mejora interanual del 0,3% y avanzó 1,4% en la medición desestacionalizada respecto de julio, según Orlando J. Ferreres & Asociados. Sin embargo, el acumulado de los primeros ocho meses del año mantiene una caída del 2,2% y varios sectores continúan con importantes retrocesos.
La actividad industrial argentina registró en agosto una leve recuperación que permitió interrumpir una racha negativa, aunque los datos muestran un escenario marcado por fuertes diferencias entre las distintas ramas productivas. De acuerdo con el Índice de Producción Industrial elaborado por el Centro de Estudios Económicos de Orlando J. Ferreres & Asociados, la industria aumentó 0,3% en comparación con agosto del año pasado y tuvo una mejora del 1,4% en la medición desestacionalizada respecto de julio. El resultado representa una señal de recuperación mensual, aunque todavía no permite hablar de una mejora generalizada del sector.
El dato adquiere otra dimensión cuando se observa el comportamiento acumulado durante 2026. Entre enero y agosto, la producción industrial registra una caída del 2,2% frente al mismo período de 2025. Es decir, el crecimiento observado durante agosto no alcanza para revertir el retroceso acumulado durante los primeros ocho meses del año. El informe de Ferreres & Asociados remarcó justamente que la evolución de la industria continúa alternando períodos de subas y bajas, sin mostrar hasta el momento una tendencia sostenida de crecimiento real.
Dentro de este escenario heterogéneo, las refinerías se ubicaron entre las actividades con mejor desempeño durante agosto. El informe registró una expansión interanual del 15,9%, convirtiendo al sector en uno de los principales motores del resultado industrial del mes. A ese comportamiento se sumó el sector químico, que presentó un incremento del 6,1%. Según el análisis citado por La Nueva Mañana, ambos rubros contribuyeron de manera significativa a compensar las caídas registradas en otras ramas de la producción manufacturera.
La industria alimenticia también presentó algunos resultados positivos, aunque concentrados en determinadas actividades. En particular, el procesamiento de granos volvió a funcionar como uno de los impulsores del sector, con una suba anual del 10,1% en la producción de aceites. El dato muestra que el comportamiento de la industria de alimentos no fue uniforme, sino que estuvo condicionado por la evolución de actividades específicas vinculadas al procesamiento de materias primas. De esta manera, determinados segmentos lograron crecer aun dentro de un contexto general en el que otros sectores industriales permanecieron en terreno negativo.
En el extremo opuesto aparecen algunos de los sectores más vinculados al mercado interno y a la demanda de bienes industriales. La producción de plásticos registró una caída interanual del 34,2%, mientras que el sector textil retrocedió 10,5% y la fabricación de maquinaria disminuyó 10,2%. Estos resultados explican buena parte de la disparidad observada durante agosto y muestran que la recuperación de algunas ramas productivas convivió con contracciones importantes en otras actividades.
La industria de bienes de capital y los insumos destinados a la construcción también mantuvieron variaciones negativas. Dentro de la rama de maquinaria y equipos, el informe incorporó datos de la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa), que registró una caída del 11,6% interanual en la producción automotriz durante agosto. En paralelo, los minerales no metálicos tuvieron una disminución del 8%, mientras que las entregas de cemento Portland retrocedieron 8,1% frente al mismo mes del año anterior.
No todos los sectores industriales vinculados a la producción básica tuvieron un comportamiento negativo. Los metales básicos registraron durante agosto un crecimiento interanual del 3,2%, impulsado principalmente por los productos laminados. Este resultado vuelve a mostrar el carácter desigual de la evolución industrial, con determinadas actividades que presentan mejoras mientras otras continúan enfrentando niveles de producción inferiores a los registrados un año atrás. La composición sectorial resulta así determinante para interpretar el dato general de crecimiento del 0,3%.
De cara a los próximos meses, Orlando J. Ferreres & Asociados anticipó que probablemente continúe el comportamiento heterogéneo de la industria, aunque estimó que el agregado podría comenzar a mostrar alguna mejora hacia el cierre del año. Por ahora, el dato de agosto marca una interrupción de la secuencia negativa, pero el acumulado anual continúa en rojo y una parte importante de las actividades manufactureras todavía presenta retrocesos significativos. El escenario, por lo tanto, combina una recuperación puntual de algunos sectores con una situación general que todavía no muestra una expansión sostenida de la producción industrial.
Fuente: La Nueva Mañana



