La Asociación de Industriales Metalúrgicos de Rosario alertó por una nueva caída de la actividad y advirtió que numerosas pymes ya comenzaron a reducir sus planteles. En agosto, el sector registró una baja interanual del 6% y, según la entidad, apenas cuatro de cada diez máquinas se encuentran actualmente en funcionamiento.
La industria metalúrgica de Rosario atraviesa un escenario de fuerte retracción y preocupación entre las empresas del sector. La Asociación de Industriales Metalúrgicos de Rosario (AIM) informó que la actividad registró en agosto una caída interanual del 6%, mientras que desde la entidad describieron una sucesión de meses con resultados negativos y sin encontrar todavía un punto de estabilización.
El presidente de AIM Rosario, Rafael Catalano, utilizó la expresión “estamos en terapia intensiva” para describir la situación de las empresas metalúrgicas y planteó que la actividad atraviesa una dinámica que, según sus palabras, se asemeja a “un tobogán hacia abajo”. La declaración fue realizada en medio de reclamos del sector empresario por medidas que permitan sostener la producción industrial.
Uno de los indicadores que exhibe la magnitud de la retracción es el nivel de utilización de la maquinaria. Catalano señaló que actualmente solo cuatro de cada diez máquinas están encendidas en los establecimientos relevados por el sector. La baja utilización de la capacidad productiva impacta directamente sobre los niveles de producción y también sobre la posibilidad de sostener los puestos de trabajo.
El empleo aparece como uno de los principales puntos de preocupación. De acuerdo con el dirigente industrial, las empresas suelen atravesar distintas etapas antes de llegar a los despidos: primero adelantan vacaciones, luego recurren a suspensiones y finalmente reducen sus planteles. Según explicó, numerosas compañías ya llegaron a esta última instancia y algunas pequeñas y medianas empresas comenzaron a desvincular trabajadores con hasta 20 años de antigüedad.
La AIM también viene registrando una caída acumulada de la producción. Un informe difundido días atrás por LT3, basado en declaraciones de Catalano, señaló que la actividad metalúrgica rosarina acumulaba una retracción del 5,6% durante los primeros ocho meses de 2026, con agosto entre los períodos más críticos. El representante empresario sostuvo además que la caída superó las previsiones iniciales del sector.
Entre los factores señalados por los industriales aparece la combinación entre menor actividad económica y mayor competencia de productos importados. Catalano identificó especialmente al segmento vinculado al consumo como uno de los más afectados y sostuvo que, si bien la apertura importadora constituye una dificultad, actualmente la caída general de la actividad tiene un peso significativo sobre las empresas.
El cierre de la planta de Electrolux en Rosario aparece como otro de los episodios que profundizaron la preocupación industrial en la ciudad. La empresa anunció el abandono de la producción local para avanzar hacia un esquema basado en la importación de productos terminados. Según El Destape, en la planta permanecen alrededor de 180 trabajadores y se analizan desvinculaciones, en el marco de un proceso que previamente había incluido suspensiones, retiros voluntarios y el cierre progresivo de distintas líneas de fabricación.
Frente a este escenario, los industriales rosarinos reclaman respuestas de las autoridades. Catalano señaló que desde distintas entidades empresarias se presentaron propuestas y pedidos ante los gobiernos nacional y provincial. El debate vuelve a poner en primer plano la situación de las pymes manufactureras, la utilización de la capacidad instalada y el impacto que la caída de la producción puede tener sobre el empleo industrial en Rosario y el conjunto de Santa Fe.
Fuente: El Destape



