Guillermina Cossio consiguió la medalla de plata en el relevo mixto 4×100 de los Juegos Suramericanos. La atleta de Murphy contó las dificultades que atraviesa para combinar entrenamiento, estudio y trabajo, y reveló que incluso tuvo que llevar su computadora durante la competencia.
La atleta argentina Guillermina Cossio consiguió la medalla de plata en la prueba de relevo mixto 4×100 metros de los Juegos Suramericanos, pero detrás del logro deportivo contó una realidad que atraviesa durante todo el año: debe combinar la preparación de alto nivel con sus obligaciones laborales y académicas.
Cossio, oriunda de Murphy, Santa Fe, integró el equipo argentino junto a Lucas Villegas, Milagros D’Amico y Tomás Mondino. El conjunto nacional registró un tiempo de 42,22 segundos y terminó en el segundo lugar, detrás del equipo de Venezuela, que se quedó con la medalla de oro.
Después de la competencia, la velocista habló sobre las condiciones en las que desarrolla su carrera y describió las dificultades que enfrenta para poder entrenar. Según relató, existe “poco apoyo, pocas instalaciones” y su situación se vuelve todavía más compleja porque debe trabajar, estudiar y entrenar simultáneamente.
La situación llegó incluso hasta la propia competencia internacional. Cossio contó que, mientras se preparaba para disputar la final, recibió mensajes de su jefe relacionados con sus tareas laborales. “Mi jefe me mandó mensajes para hacer cosas del trabajo y yo intentando estar concentrada en la final”, relató la atleta.
Para poder cumplir con esas responsabilidades, la deportista decidió llevar su computadora durante los Juegos. “Me traje la compu y por la tarde un poco me pongo”, explicó, aunque aclaró que no puede dedicar demasiado tiempo al trabajo porque también necesita concentrarse en la preparación y en las competencias.
El testimonio expone las dificultades que pueden atravesar deportistas que necesitan sostener simultáneamente una actividad laboral y sus estudios para continuar con una carrera deportiva. En el caso de Cossio, esa realidad convivió con una participación internacional que terminó con una medalla para la delegación argentina.
La velocista también señaló que esta situación forma parte de su día a día y que debe encontrar la manera de compatibilizar las distintas obligaciones. Su relato pone el foco no solamente en el resultado obtenido en la pista, sino también en el esfuerzo que existe detrás de la preparación de una atleta que no puede dedicarse exclusivamente al deporte.
La medalla de plata en el relevo mixto 4×100 terminó convirtiendo ese esfuerzo en un resultado concreto para Argentina. Cossio y sus compañeros finalizaron segundos con 42,22 segundos, pero su historia después de la competencia volvió a poner sobre la mesa las condiciones en las que muchos deportistas desarrollan sus carreras mientras sostienen otros trabajos y estudios.
Fuente: Infonews



