La Asociación Obrera Minera Argentina (AOMA) inició una medida de fuerza en Minera del Altiplano, empresa vinculada a Río Tinto, en el Salar del Hombre Muerto. El reclamo combina una actualización salarial con cuestionamientos sobre las condiciones de seguridad en los trabajos de alta montaña.
La Asociación Obrera Minera Argentina (AOMA) inició un paro que afecta las operaciones de Minera del Altiplano, vinculada a la multinacional Río Tinto, en la Puna catamarqueña. La medida comenzó el jueves 24 de septiembre y tiene como ejes principales el reclamo por una actualización salarial y las condiciones de seguridad en los yacimientos ubicados en una zona de alta montaña.
El conflicto se desarrolla en el proyecto Fénix, ubicado en el Salar del Hombre Muerto, una de las operaciones de litio de la provincia. Según informó AOMA, las diferencias con la empresa incluyen planteos relacionados con los salarios y con las condiciones en las que los trabajadores deben desarrollar sus tareas en un territorio caracterizado por la altura y las condiciones climáticas extremas.
Uno de los principales antecedentes del reclamo por seguridad ocurrió en julio, cuando un fuerte temporal de nieve y viento blanco provocó que distintos vehículos quedaran atrapados en la zona de Antofagasta de la Sierra. Un grupo de trabajadores vinculados a las operaciones mineras permaneció aislado durante casi cuatro días, a unos 4.400 metros sobre el nivel del mar, con temperaturas que llegaron a aproximadamente 24 grados bajo cero.
El episodio derivó en presentaciones de AOMA ante el Ministerio de Minería de Catamarca. El sindicato cuestionó el cumplimiento del denominado protocolo de invierno para el traslado de trabajadores en alta montaña y reclamó explicaciones sobre las condiciones que llevaron al aislamiento de los operarios. El Gobierno provincial, por su parte, anunció una investigación para determinar las circunstancias del operativo.
Después del temporal, Río Tinto decidió suspender preventivamente las actividades en sus proyectos Fénix y Sal de Vida, ambos localizados en el Salar del Hombre Muerto, hasta restablecer las condiciones de seguridad. La empresa también informó que realizaría una revisión integral de sus protocolos de respuesta frente a eventos meteorológicos extremos.
El conflicto actual tiene además un antecedente reciente. En febrero de 2026, AOMA ya había dispuesto un paro total en Fénix por reclamos vinculados con condiciones laborales, seguridad y encuadramiento de trabajadores. Aquella protesta se produjo luego de que Río Tinto asumiera el control de la operación tras la adquisición de Arcadium Lithium.
La nueva medida de fuerza vuelve a poner en discusión las condiciones laborales dentro de una actividad que ocupa un lugar central en la estrategia de desarrollo de Catamarca. El gobernador Raúl Jalil ha planteado a la minería como uno de los sectores sobre los que la provincia busca impulsar inversiones y actividad económica, mientras que el conflicto gremial concentra la atención en las condiciones concretas de trabajo de los operarios.
Por el momento, el paro mantiene abiertos los reclamos de AOMA frente a la empresa. La disputa combina la discusión salarial con los cuestionamientos sobre seguridad y protocolos de trabajo en la alta montaña, luego de un episodio que dejó trabajadores aislados durante varios días bajo condiciones meteorológicas extremas. El desarrollo de las negociaciones determinará los próximos pasos del conflicto en el proyecto Fénix.
Fuente: El Destape



