Alerta en el Río de la Plata: el CONICET pide ayuda a pescadores para investigar la aparición de esturiones

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Una nueva captura en la zona de Punta Lara volvió a encender la atención de investigadores del Instituto de Limnología de La Plata. El esturión no es una especie autóctona y los científicos buscan determinar cómo llegó a la región, si logró adaptarse y qué impacto podría tener sobre el ecosistema.

Una nueva aparición de un esturión en aguas del Río de la Plata reactivó una convocatoria de investigadores del Instituto de Limnología de La Plata (ILPLA), dependiente del CONICET y la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y asociado a la Comisión de Investigaciones Científicas bonaerense. El equipo volvió a pedir la colaboración de pescadores para poder estudiar estos ejemplares y obtener información sobre una especie exótica cuya presencia en la región todavía genera interrogantes.

El llamado no es nuevo. En 2024, los científicos comenzaron a solicitar que quienes capturaran un esturión en la zona no lo devolvieran inmediatamente al agua, sino que se comunicaran con el equipo de investigación. La iniciativa surgió luego de que un pescador de Punta Lara donara un ejemplar para su estudio. Durante ese año se registraron otras tres capturas, pero durante 2025 no hubo nuevos reportes hasta la reciente aparición que volvió a poner el tema bajo la lupa.

Para los investigadores, cada captura representa una oportunidad para conocer mejor qué está ocurriendo en el ecosistema. Tomás Maiztegui, investigador del CONICET en el ILPLA e integrante del proyecto, explicó que las apariciones son poco frecuentes, pero que los ejemplares encontrados permitieron realizar estudios que aportaron información relevante. Por ese motivo, el equipo considera fundamental que los pescadores deportivos puedan colaborar con la investigación cuando se encuentren con uno de estos peces.

Los análisis realizados sobre los ejemplares encontrados durante 2024 aportaron algunos datos llamativos. Según los investigadores, los peces presentaban los tubos digestivos prácticamente vacíos, además de signos de desnutrición y un estado general de salud deficiente. Estas observaciones indicarían que, hasta el momento, los esturiones encontrados no parecen haberse adaptado plenamente a las condiciones del Río de la Plata ni estarían formando poblaciones estables, aunque los especialistas remarcan que todavía hace falta continuar estudiando el fenómeno.

Los ejemplares identificados en la región corresponden a variedades como Huso baerii y Huso gueldenstaedtii. Son peces originarios del hemisferio norte y pertenecen a un grupo considerado prehistórico, con una historia evolutiva de aproximadamente 200 millones de años. Mientras algunas especies pueden alcanzar grandes dimensiones, los ejemplares encontrados en el Río de la Plata suelen medir entre 50 y 60 centímetros y presentan características compatibles con individuos jóvenes.

La procedencia de estos peces es otro de los interrogantes que intenta resolver el proyecto. Una de las principales hipótesis de los investigadores es que podrían tratarse de ejemplares que escaparon de estaciones de cría ubicadas sobre el río Uruguay. Sin embargo, la presencia ocasional de esturiones en la cuenca no permite todavía establecer con certeza cómo se comporta la especie en estos ambientes ni cuáles podrían ser sus consecuencias a largo plazo. El primer reporte de un individuo en la zona se remonta a 1999 y, desde entonces, las apariciones fueron esporádicas.

El interés científico también está relacionado con las características particulares del esturión. Se trata de especies que tienen importancia económica debido a sus huevos, utilizados para la producción de caviar, y que a nivel global enfrentan problemas de conservación. Precisamente por eso, conocer su presencia en ambientes donde no son autóctonas resulta relevante tanto para determinar su estado de salud como para evaluar si pueden generar algún impacto sobre las especies y comunidades que ya forman parte del ecosistema del Río de la Plata.

El proyecto funciona bajo una modalidad de ciencia ciudadana, en la que los pescadores pueden convertirse en una pieza fundamental para ampliar el conocimiento científico. Si alguien captura un esturión en el Río de la Plata o en lagunas bonaerenses, los investigadores solicitan que no lo devuelva al agua, que registre el lugar y la fecha de captura y, si es posible, anote su peso y longitud. Para informar un hallazgo y coordinar la entrega del ejemplar, el equipo del ILPLA habilitó el correo maiztegui@ilpla.edu.ar y los teléfonos de WhatsApp 221 696-0482 y 221 507-8832.

Fuente: El Destape

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