La Justicia rechazó los planteos de la familia Kirchner contra la incorporación de determinados inmuebles al decomiso derivado de la causa Vialidad. La decisión alcanza bienes que quedaron a nombre de Máximo y Florencia y podría tener impacto económico sobre el patrimonio familiar.
La familia Kirchner recibió un nuevo revés en la disputa judicial por los bienes alcanzados por el decomiso derivado de la causa Vialidad. Cristina Fernández de Kirchner y sus hijos, Máximo y Florencia, habían presentado distintos planteos para cuestionar que determinados activos pudieran ser incorporados a la ejecución patrimonial vinculada con la condena de la expresidenta. La Justicia, sin embargo, avanzó sobre esos argumentos.
El eje de la discusión está puesto en varios inmuebles que fueron cedidos o quedaron registrados a nombre de los hijos de Cristina Kirchner. Según los antecedentes del expediente, la orden de decomiso incluyó un inmueble inscripto a nombre de la expresidenta y otros 19 bienes que habían pasado a Máximo y Florencia. La defensa sostiene que esos activos pertenecen a terceros y que, por lo tanto, no deberían quedar alcanzados automáticamente por una condena que recae sobre Cristina.
La cuestión adquiere especial relevancia porque una parte importante del patrimonio familiar quedó reorganizada durante los años posteriores a la muerte de Néstor Kirchner. En ese marco se produjeron adjudicaciones y transferencias de bienes a favor de Máximo y Florencia. Ahora la Justicia debe determinar si esas titularidades actuales resultan suficientes para excluir los inmuebles del decomiso o si corresponde considerar el origen de los bienes y las circunstancias en las que fueron transferidos.
Uno de los argumentos centrales planteados por la Justicia es que la titularidad registral actual de un inmueble no necesariamente impide analizar su origen cuando existe una orden de decomiso vinculada con un delito por el cual una persona fue condenada. Ese criterio es el que permite avanzar sobre bienes que actualmente figuran a nombre de terceros, aunque la situación de cada propiedad debe ser analizada de manera particular dentro del expediente.
Entre los inmuebles que aparecen en la discusión se encuentra el departamento de San José 1111, una de las propiedades vinculadas al patrimonio de Cristina Kirchner y que quedó bajo análisis en el proceso de ejecución. La defensa de la familia cuestionó que pudiera ser alcanzado por el decomiso y planteó argumentos vinculados con la titularidad y el origen de los bienes. La resolución judicial mantiene abierta esa disputa patrimonial.
El avance del decomiso se produce después de que la condena contra Cristina Kirchner en la causa Vialidad quedara firme. La expresidenta fue condenada a seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos por administración fraudulenta. En esa causa también se ordenó el decomiso de bienes por un monto vinculado con el perjuicio económico determinado por la Justicia.
Para Máximo y Florencia Kirchner, la situación tiene una particularidad: no fueron condenados en la causa Vialidad, pero intervienen en el expediente debido a que determinados bienes sobre los que existe una discusión patrimonial están registrados a sus nombres. Por eso sus defensas plantearon que no corresponde afectar sus propiedades por una condena que no recayó sobre ellos. La Justicia, en cambio, continúa examinando si esos activos pueden ser alcanzados por la ejecución.
El nuevo escenario puede tener consecuencias económicas importantes para la familia Kirchner si finalmente se confirma la incorporación de los inmuebles al decomiso. La discusión todavía tiene recorrido judicial y las partes pueden continuar utilizando las vías de impugnación disponibles. Por ahora, el dato central es que la Justicia mantiene el avance sobre esos bienes pese a los planteos realizados por Cristina, Máximo y Florencia para impedir que sean afectados.
Fuente: Perfil



