The Economist volvió a cuestionar a Milei: “Argentina necesita menos gritos y más crecimiento”

milei y caputo
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El influyente semanario británico volvió a poner bajo la lupa al Gobierno de Javier Milei y advirtió que la estabilización de la inflación no alcanza para garantizar una recuperación económica sostenible. En su nuevo editorial, reclamó más crecimiento, mejoras concretas para los salarios y el empleo y una actitud menos confrontativa por parte del Presidente.

Por tercera vez en una semana, The Economist volvió a publicar un análisis crítico sobre el rumbo de la Argentina bajo la administración de Javier Milei. En esta oportunidad, el semanario británico puso el foco en una pregunta central para el futuro del Gobierno: si la estabilización macroeconómica conseguida hasta ahora puede transformarse realmente en crecimiento sostenido y en una mejora de las condiciones de vida. El título del editorial fue contundente: “Argentina necesita menos gritos y más crecimiento”.

La publicación no desconoce uno de los principales resultados que el Gobierno reivindica como propio: la fuerte desaceleración de la inflación. En agosto, el índice de precios al consumidor fue del 1,7% mensual, mientras que la inflación interanual quedó en 33,5%. Sin embargo, el semanario plantea que controlar los precios no constituye por sí solo una estrategia suficiente y que el próximo desafío pasa por lograr que la economía crezca con mayor velocidad y que esa recuperación tenga impacto sobre la población.

Uno de los puntos centrales de la crítica está relacionado con la actividad económica. Según el análisis difundido por distintos medios a partir del editorial, The Economist considera que el crecimiento argentino continúa siendo lento y desigual. El planteo adquiere relevancia porque sectores como la industria y la construcción atraviesan dificultades importantes, mientras el Gobierno apuesta a un modelo basado en la apertura económica, las exportaciones, la energía, la minería y la reducción del gasto estatal.

El semanario también pone el foco sobre una cuestión que puede convertirse en un problema político para Milei: los salarios y el empleo. La recuperación de los indicadores macroeconómicos todavía no se traduce de manera uniforme en una mejora del poder adquisitivo ni en una expansión suficientemente fuerte del empleo formal. En paralelo, la economía enfrenta una demanda interna debilitada y un nivel de endeudamiento de los hogares que genera preocupación social.

El mensaje de The Economist también tiene una dimensión política. La revista advierte que el proyecto libertario podría enfrentar dificultades de cara a 2027 si no consigue mostrar resultados económicos más visibles para la mayoría de la sociedad. En otras palabras, la estabilidad puede ser necesaria para consolidar un programa de gobierno, pero no necesariamente suficiente para garantizar respaldo político cuando persisten problemas vinculados con empleo, ingresos y actividad productiva.

El título elegido por la publicación británica apunta además directamente al estilo político de Milei. La referencia a “menos gritos” no se limita a una cuestión económica: representa una crítica a la confrontación permanente que caracteriza buena parte del discurso presidencial. Para el semanario, el Gobierno necesitaría moderar esa dinámica y concentrarse más en mostrar resultados concretos que puedan ser percibidos en la vida cotidiana.

La crítica llega en un momento particularmente sensible para el oficialismo. Mientras Milei celebra la desaceleración inflacionaria y sostiene que el orden fiscal constituye la base para una transformación profunda del país, distintos indicadores muestran tensiones en sectores productivos. La industria y la construcción registran retrocesos y se acumulan cuestionamientos por la pérdida de empleos y el deterioro del consumo. El debate, entonces, comienza a desplazarse desde la pregunta de cómo bajar la inflación hacia otra más incómoda: cómo crecer y distribuir los beneficios de esa estabilidad.

El editorial de The Economist vuelve así a colocar al Gobierno argentino frente a una discusión que será determinante en los próximos meses. La administración Milei puede exhibir una inflación mucho menor que la heredada y una fuerte disciplina fiscal, pero ahora enfrenta el desafío de convertir esos logros macroeconómicos en crecimiento, empleo y mejores ingresos. La frase del semanario británico resume esa tensión: menos confrontación discursiva y más resultados económicos concretos.

Con ayuda de Minuto Uno

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