Un equipo de la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires elaboró una guía destinada a profesionales de la salud para mejorar la prevención, detección y abordaje de conductas suicidas en adolescentes y adultos jóvenes. El documento reúne evidencia científica y herramientas adaptadas al contexto argentino.
La Universidad de Buenos Aires presentó una nueva guía orientada a fortalecer la prevención y la detección temprana del riesgo suicida entre adolescentes y adultos jóvenes. El material, elaborado por un equipo de la Facultad de Psicología encabezado por Martín Etchevers, titular de la Secretaría de Investigaciones de esa unidad académica, busca unificar criterios para identificar señales de alerta y establecer respuestas rápidas frente a situaciones de riesgo.
La publicación lleva el nombre de “Guía breve para la prevención, detección y abordaje de la conducta suicida en jóvenes” y está pensada principalmente como una herramienta para profesionales de la salud. Su objetivo, según explica el propio documento, es facilitar la identificación de señales de alerta y contribuir a implementar respuestas inmediatas ante posibles situaciones de riesgo.
Uno de los aspectos destacados por sus autores es que el trabajo fue desarrollado a partir de la evidencia científica disponible al momento de su elaboración, incorporando además aportes de profesionales e investigadores argentinos. La guía contempla las características particulares del contexto nacional y propone instrumentos de evaluación adaptados y validados para la población argentina.
El documento también advierte que el conocimiento sobre esta problemática se encuentra en permanente evolución. Por ese motivo, sus autores recomiendan que la guía sea revisada y actualizada regularmente para incorporar nuevos avances científicos y mantener vigentes las mejores prácticas vinculadas con la identificación temprana del riesgo suicida.
La dimensión del problema aparece reflejada en los datos incorporados por la propia guía. Según los últimos registros nacionales citados en el documento, entre abril de 2023 y octubre de 2025 se notificaron intentos de suicidio al Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud, y el 61% correspondió a mujeres. En cuanto a los episodios con resultado mortal, la guía señala una proporción de letalidad considerablemente mayor entre los varones.
La guía pone especial énfasis en que la detección temprana requiere una evaluación integral y no puede reducirse a una única señal o indicador. Entre los aspectos que pueden ser considerados aparecen cambios en el comportamiento, aislamiento social, dificultades de concentración, modificaciones en el sueño o el apetito, angustia intensa, irritabilidad y otros cambios emocionales o conductuales. Estos elementos deben ser evaluados dentro de su contexto y por personas capacitadas.
Otro de los puntos centrales es la importancia de los factores protectores. El material elaborado por especialistas de la UBA destaca el valor de las redes de apoyo familiares y sociales, los vínculos saludables, los espacios educativos seguros, el acceso a servicios de salud mental y las actividades que favorecen el sentido de pertenencia. La prevención, desde esta perspectiva, no consiste solamente en detectar situaciones de riesgo, sino también en fortalecer las condiciones que pueden proteger a los jóvenes.
La presentación de esta herramienta vuelve a poner en primer plano la necesidad de abordar la salud mental de adolescentes y jóvenes desde una perspectiva preventiva, profesional y comunitaria. La guía de la UBA no reemplaza una evaluación clínica ni constituye una herramienta de autodiagnóstico: busca aportar criterios para que profesionales y equipos capacitados puedan reconocer señales de alerta y activar respuestas adecuadas. En una problemática donde la detección temprana puede resultar determinante, contar con instrumentos desarrollados específicamente para el contexto argentino representa un aporte relevante para los sistemas de salud y educación.
Con ayuda de Info News



