Un relevamiento del Observatorio Social y Cultural de la UNC revela que a 7 de cada 10 cordobeses se les agotan los ingresos el 20 de cada mes o antes, evidenciando una crisis económica que se siente con fuerza en los hogares. El estudio, realizado sobre 1.600 casos, detalla que las familias deben realizar complejos malabares financieros para cubrir un bache de diez días o más sin recursos propios, combinando estrategias como el endeudamiento y el recorte de gastos.
Insuficiencia de los ingresos laborales
La insuficiencia de los ingresos laborales ha provocado que el 70 por ciento de las personas haya pedido al menos un préstamo en los últimos dos años, mientras que un 43 por ciento recurrió a dos o más fuentes de manera simultánea. Lejos de destinarse a consumos suntuarios o bienes durables, la mitad de este dinero se utiliza para comprar alimentos y mercadería, lo que demuestra que el endeudamiento actual sostiene directamente la vida cotidiana.
Qué pasa con las tarjetas de crédito?
El uso de la tarjeta de crédito se ha transformado en una trampa financiera estructural, ya que casi la mitad de los encuestados compromete un tercio o más de sus ingresos mensuales para abonar el resumen. Los investigadores enfatizan que este «tarjeteo» intensivo se emplea mayoritariamente para pagar el supermercado, descartando cualquier tipo de especulación financiera y reflejando la pérdida constante en la capacidad de compra de la población.
El pluriempleo y la autoexplotación
Para sobrevivir a esta situación, la población recurre crecientemente al pluriempleo combinando trabajos formales con changas y venta de productos o servicios, una realidad que afecta incluso a profesionales y empleados públicos. Además, cuatro de cada diez cordobeses perciben ingresos de forma diaria, semanal o irregular, lo que imposibilita cualquier tipo de planificación financiera y deja a 7 de cada 10 hogares con retrasos en el pago de impuestos, servicios o tarjetas.
Quiénes son los más golpeados?
El impacto de la crisis golpea con mayor intensidad a las mujeres y a los jóvenes de hasta 35 años debido a la precariedad laboral, la morosidad y el peso desproporcionado del costo de los alquileres. Frente a este panorama, el equipo de la UNC advierte que, si bien las soluciones de fondo requieren medidas macroeconómicas, es urgente implementar políticas de desendeudamiento y de vivienda que frenen la mercantilización y protejan a los sectores más vulnerables.
Campañas nacionales
Son muchas las campañas de desendeudamiento que se están llevando a delante a lo largo y ancho del país, entre ellas la impulsada por el espacio Esperanza Activa, un ámbito multisectorial que propone al Congreso de la Nación Argentina el urgente tratamiento y aprobación de una Ley de DESENDEUDAMIENTO POR GASTOS ESENCIALES, A PERSONAS U HOGARES ECONÓMICAMENTE VULNERABLES, destinada a proteger a personas y hogares que, como consecuencia de la pérdida de la fuente laboral, del poder adquisitivo y la insuficiencia de sus ingresos, quienes se vieron obligadas a endeudarse para cubrir necesidades esenciales como alimentos, medicamentos, alquiler, educación, transporte o servicios públicos. Esta propuesta no beneficia a especuladores ni a quienes se endeudaron para hacer negocios o inversiones.
Principales lineamientos del Proyecto de ley
Pretendemos:
● Declarar la Emergencia Nacional por Deudas Esenciales de Personas y Hogares y reconocer jurídicamente las deudas esenciales, es decir, aquellas contraídas para cubrir necesidades indispensables para una vida digna. ● Crear un Registro Nacional de Personas y Hogares Endeudados por gastos esenciales, que permita identificar y asistir a quienes atraviesan esta situación. ● Establecer mecanismos extraordinarios de protección, alivio y reestructuración de estas deudas. Esto incluye el rescate concreto vía condonación/estatización del 100% de sus deudas de aquellas personas/hogares cuyos ingresos totales se encuentran por debajo de la línea de pobreza establecida por INDEC. ● Suspender ejecuciones y otras medidas que agraven la vulnerabilidad de las familias mientras se resuelve su situación.
Fundamentos
El Estado argentino ha intervenido muchas veces para rescatar deudas privadas cuando estuvieron en juego intereses económicos, como en la estatización de la deuda privada (1981-1983); la pesificación asimétrica (2002), la absorción de pasivos durante privatizaciones; rescates empresariales, el BOPREAL y diferentes blanqueos de capitales y regímenes de regularización patrimonial de quienes no tributaron, sino que fugaron o evadieron divisas con un alto costo fiscal para el país. Si el Estado pudo rescatar a los poderosos, también debe rescatar a quienes se endeudaron para sobrevivir.
El camino hacia un cambio de rumbo
Sabemos que el endeudamiento es una de las tantas consecuencias negativas de un modelo de país que precariza, desocupa, despide, excluye, empobrece y por ende endeuda a la población. Entendemos necesario un cambio de rumbo que vuelva a poner al ser humano en el centro de la escena, que priorice el trabajo local, la producción nacional, la justicia social y la participación popular. Para ello debemos estar unidos/as y organizados/as, detrás de un proyecto de país que contenga a todos y todas.
Pablo Tissera, dirigente cooperativista y Presidente del Partido Solidario Córdoba.



